La llegada de un viejo conocido y amigo a Barcelona como el brasileño Philippe Coutiño, flamante incorporación anunciada el sábado por el conjunto culé, puede darle nuevos bríos a Luis Suárez en materia ofensiva.
Ambos se entendieron muy bien cuando fueron compañeros en Liverpool de Inglaterra, tal como lo hace hoy el salteño con Lionel Messi, y eso coadyuvó a que el club de Anfield estuviera a punto de conseguir por primera vez la Premier League. De no ser por un resbalón histórico de un jugador histórico como Steven Gerrard en un encuentro trascendente a falta de una fecha que hizo que los rojos perdieran un partido increíble, los libros podrían contar que los comandados entonces por el norirlandés Brendan Rodgers podían haber conseguido el título.
La velocidad mental y física del brasileño Coutinho seguramente le abrirá más puertas de las que ya tiene abiertas Luis Suárez, no solo por cómo se entienden en la cancha, sino porque también estará Messi y está reapareciendo luego de su lesión de varios meses luego de su debut el francés Ousmane Dembélé.
Todo esto no solo le va a servir a Barcelona en lo que respecta a su futuro en la Liga Española y en la Liga de Campeones, sino que también podrá servirle a todos –incluyendo obviamente al uruguayo– de cara al Mundial de Rusia para el que quedan poco más de cinco meses.
Si en esa recta final hasta Rusia 2018 Suárez logra entrar aún más en "modo on" en materia ofensiva con la llegada de Coutinho, eso redundará en un beneficio extra para la celeste que comanda el Maestro Tabárez, lo cual no es un tema menor.