En abril, las autoridades confirmaron que, de hecho, otras dos personas habían sucumbido a la enfermedad el 6 y el 17 de febrero en California.
El primer caso de coronavirus en Estados Unidos fue anunciado oficialmente el 21 de enero de 2020: se trató de un treintañero residente en el estado de Washington que había regresado hacía poco de la región de Wuhan, en China, donde el virus fue reportado por primera vez a finales de 2019.
El país superó la marca de los 100 mil muertos tres meses después. Los 200 mil fallecidos se alcanzaron tras otros cuatro meses y luego de poco menos de tres meses se llegó a los 300 mil decesos.
Tapabocas sí
El 3 de abril de 2020, después de desaconsejar el uso generalizado del tapabocas para prevenir contagios, las autoridades sanitarias estadounidenses recomendaron cubrirse el rostro fuera del hogar.
"No cuesta nada, yo diría, adelante, háganlo", dijo Trump sobre este tema en rueda de prensa. Pero "no creo que yo lo vaya a hacer", añadió.
100 mil
El 27 de mayo de 2020, Estados Unidos cruzó la barrera de las 100 mil muertes por coronavirus, según cifras de la Universidad Johns Hopkins.
La primera potencia mundial ya registraba la mayor cantidad de muertes y contagios en el mundo en términos absolutos. Pero tras las órdenes de quedarse en casa emitidas desde mediados de marzo por los estados de casi todo el país, el desconfinamiento estaba marcha en gran parte de la nación bajo el liderazgo de Trump, decidido a reactivar la economía.
200 mil
El 22 de septiembre de 2020, seis semanas antes de las elecciones presidenciales, el país contabilizaba la muerte número 200 mil atribuida al covid-19.
El "covid será la tercera causa de muerte este año en Estados Unidos, más que accidentes, derrames cerebrales y Alzheimer", tuitea Tom Frieden, exdirector de los Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades (CDC), la agencia federal de vigilancia de salud pública.
Trump positivo
El 2 de octubre de 2020, Trump anunció en un tuit haber dado positivo al covid-19.
Con síntomas, fue ingresado en un hospital militar durante cuatro días. Su campaña por la reelección se detuvo en seco, para reanudarse unas semanas después a un ritmo frenético.
300 mil y la primera vacuna
El 14 de diciembre de 2020, se anunció que más de 300 mil personas murieron oficialmente de covid-19 en Estados Unidos.
En medio de la temporada de fiestas de fin de año, el país atravesó un fuerte brote de la epidemia, con unos 200 mil casos diarios y 2.500, o incluso 3.000, muertes por día.
Pero ese mismo 14 de diciembre también fue el lanzamiento de una campaña de vacunación masiva: una enfermera de Nueva York se convirtió en la primera persona en vacunarse contra covid-19 en el país.
400 mil
El 19 de enero, en vísperas de la investidura presidencial de Joe Biden, Estados Unidos superó el umbral de las 400 mil muertes por el virus.
El 20 de enero, el nuevo presidente demócrata señaló en un discurso que la pandemia se aprestaba a pasar por su "fase más dura y mortífera" e hizo un llamado a los estadounidenses para enfrentar juntos este "invierno oscuro".
Prometiendo hacer de la lucha contra la pandemia su prioridad más urgente, Biden firmó una serie de decretos, desde el uso obligatorio de mascarillas en los edificios y medios de transporte federales hasta cuarentenas para los viajeros.
500 mil
El 22 de febrero, se anunció que más de medio millón de personas murieron por el coronavirus en Estados Unidos.
"No habíamos visto nada como esto en más de 100 años, desde la pandemia de 1918", según el inmunólogo Anthony Fauci, asesor de Biden.
Varios indicadores, entre los que destaca el ritmo de las vacunaciones, ofrecieron sin embargo destellos de esperanza a la población.
Para Rochelle Walensky, directora de los Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades (CDC), la agencia federal de vigilancia de salud pública, las cifras "son un trágico recordatorio de la magnitud de la pandemia y de la pérdida que esta ha infligido" en las vidas de las personas y en las comunidades. Sin embargo, también señaló que las muertes en Estados Unidos están en su nivel más bajo desde diciembre, con una caída del 39% en el último promedio de siete días de nuevos casos diarios.
También hubo buenas noticias de un estudio de la Universidad de Edimburgo que halló que las vacunas Pfizer y de AstraZeneca han llevado a una "reducción sustancial" de las admisiones por covid-19 en los hospitales de Escocia.
Las críticas de la OMS y el tapabocas hasta 2022
Más de 63,1 millones de personas ya recibieron en Estados Unidos las vacunas autorizadas hasta ahora (Pfizer/BioNTech y Moderna), de los cuales 18,8 millones ya obtuvieron las dos dosis requeridas, según los CDC.
Estados Unidos podría tener una tercera vacuna autorizada para el final de la semana, la de Johnson & Johnson, sobre la cual un comité debe emitir una opinión consultiva el viernes.
Unas 208,2 millones de dosis de vacunas fueron aplicadas hasta ahora en el mundo, según datos oficiales compilados por el proyecto Nuestro Mundo en Cifras, de la Universidad de Oxford. Pero la Organización Mundial de la Salud (OMS) criticó a los países ricos por acaparar las vacunas anticovid, impidiendo que lleguen a las naciones más pobres.
Países como Estados Unidos han contribuido con dinero para adquisiciones para abastecer a los países más desfavorecidos, pero la OMS dijo que los fondos son inútiles si no hay vacunas disponibles.
"Tener el dinero no significa nada si no puedes usarlo para comprar vacunas", dijo el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
Cuando es poco probable que haya una fecha de finalización clara para los riesgos de contagio de un virus fácilmente transmisible, el principal asesor médico de Biden, Anthony Fauci, recordó que los estadounidenses podrían tener que usar tapabocas hasta 2022. En estos momentos, es el país más afectado del mundo en términos absolutos por el coronavirus, con 28 millones de contagios y medio millón de muertos, según los datos de la universidad con sede en Baltimore.
AFP