16 de abril de 2013 20:03 hs

Las gremiales empresariales se mantienen expectantes ante la posibilidad de que el Poder Ejecutivo resuelva un cambio en los lineamientos de negociación salarial que implique la exclusión del cálculo de la inflación proyectada, o la sustitución de esa variable por otra fórmula.

En paralelo, la central sindical PIT-CNT pedirá en las próximas horas una reunión al Ministerio de Economía para interiorizarse de los eventuales cambios que se planean introducir en los parámetros de negociación. La posibilidad de realizarse “un cambio de estas características merece una reunión”, dijo a El Observador el coordinador del PIT-CNT, Fernando Pereyra.

Una eventual exclusión de la inflación proyectada como forma de cálculo de los ajustes salariales en el marco de la negociación tripartita fue mencionada por una fuente del Ministerio de Economía, en momentos en que tanto las expectativas locales como las del Fondo Monetario Internacional (FMI) manejan proyecciones de suba de precios que se mantendrán lejos de la meta oficial al menos en los próximos años.

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De momento, las rondas salariales que están en curso se seguirán rigiendo por las recomendaciones vigentes que contemplan ajustes anuales en base a la proyección de inflación con centro en el rango meta (5%), a lo que se suma un componente real macroeconómico y sectorial ponderado en cada caso al 50%. El lineamiento también incluye la corrección por inflación pasada, un aspecto que es cuestionado por Economía por su efecto “indexador” de los salarios, según dijo en enero el director de la Asesoría Macroeconómica del MEF, Andrés Masoller.

Desde la Cámara de Comercio y Servicios informaron a El Observador que están “ansiosos” por conocer los nuevos lineamientos oficiales. Mientras tanto, se mantienen negociando la renovación de los convenios que vencieron el 31 de diciembre con las recomendaciones vigentes. En la misma línea se manifestaron integrantes de la Cámara de Industria, que esperarán a que la propuesta que negocian las carteras de Economía y Trabajo –que han mantenido diferencias en este tema– se plasme en algo concreto.

Una fuente del Ministerio de Economía dijo a El Observador que esa secretaría no estaba cerrada a considerar un cambio en el lineamiento que se introduce en la negociación tripartita con empresarios y trabajadores, pero que si se resolvía mantener la inflación proyectada no se aceptaría otro objetivo que no fuera el oficial de 5%. “Si se trabaja con la inflación proyectada oficial es esa; si no cambiamos el criterio. No se puede usar otra inflación proyectada”, sostuvo la fuente.

El ministro Eduardo Brenta dijo a El País que se buscará una “fórmula novedosa, que permita evadir “el debate sobre inflación y dejar más libres a las partes” para definir aumentos salariales reales.

El PIT-CNT manejó la posibilidad de guiarse por una referencia que se ajuste más “a la realidad”, dijo el director del Instituto Cuesta-Duarte, Milton Castellanos. Días atrás el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, dijo que la meta de inflación “no es sacrosanta”, lo que dejó abierta la puerta a que el rango oficial pueda ser modificado.

Fuera de meta

En sus últimas proyecciones globales presentadas ayer en su Agenda Económica Global (WEO, por su sigla en inglés), el Fondo Monetario Internacional (FMI) trazó un horizonte de largo plazo para la dinámica de fijación de precios en Uruguay. Según las expectativas del organismo, recién en 2018 Uruguay logrará que la inflación se encauce en el rango objetivo, de entre 4% y 6%. Para este año los expertos del FMI esperan que los precios al consumo suban 7,8% –punta a punta–, tres décimas más que en 2012.

El organismo espera que el alza de los precios tienda a desacelerarse paulatinamente en Uruguay. Para 2014 el FMI espera una inflación de 7%. Para el año siguiente, las proyecciones arrojan un incremento de los precios medio punto más moderado, para luego en 2016 y 2017, registrar un nuevo freno de similar magnitud, que ubicará la inflación ligeramente por encima del techo del rango objetivo, en 6,01%. Recién en 2018 la inflación se ubicará en 5,48%. Si se mantuviera la meta actual, las proyecciones del organismo implican que la inflación va a completar nueve años fuera del rango objetivo.

Proyecciones locales

Además de las estimaciones del FMI, ayer el Banco Central divulgó el resultado de su encuesta mensual de expectativas realizada entre los analistas locales.

Los expertos mantuvieron sus proyecciones de inflación de mediano plazo en 8% para 2013 y en 7,3% para los próximos 12 meses.

Al cierre de marzo, los precios al consumo registraron un aumento interanual de 8,54%. Para este mes, los analistas esperan una inflación de 0,4%, que llevará el registro a 12 meses a una importante desaceleración de casi medio punto hasta 8,09%. En la encuesta de abril los consultados se mostraron menos optimistas respecto al crecimiento económico en 2013. Las perspectivas de expansión del Producto Interno Bruto (PIB) fueron corregidas de 3,85% a 3,5%, por debajo incluso de la proyección manejada por el FMI, de 3,8%.

Respecto al resultado fiscal, los expertos prevén un panorama menos auspicioso que en marzo para el cierre del año, con una expectativa de déficit de 2,5% del PIB, por encima del 2,25% previsto en la encuesta anterior. Al mismo tiempo, auguran un dólar al cierre del año en $ 19,83, desde el $ 19,75 anterior.

Demanda laboral
Las solicitudes de empleo dejaron de crecer en marzo, según el índice de demanda laboral elaborado por Ceres. El indicador, que releva las solicitudes realizadas a través de la prensa, acumulaba seis meses consecutivos al alza desde setiembre del último año.

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