Este sábado se cumple una década de kirchnerismo ilustrado para todos y todas. Pero a lo largo de estos diez años, el resultado entre un virtual partido de Néstor contra Cristina lo favorece por goleada a él. Al menos en el terreno bursátil.
Así surge del paper “Grading Latin American Presidents: A View from the Stock Markets”, escrito por Juan José Cruces en conjunto con Javier García-Cicco (Banco Central de Chile y Universidad Católica Argentina).
Cruces y García-Cicco hacen una descomposición de los índices de bolsa de seis países de América Latina. Su metodología discrimina el rendimiento acumulado durante una presidencia en fuentes globales, fuentes regionales y la contribución propia (o diferencia país).
Quien invirtió $ 1 en acciones argentinas el mes en que fue electo Néstor terminó con $ 3,79 el mes en que fue electa Cristina, mientras quien destinó $ 1 en acciones argentinas el mes en que fue elegida Cristina culminó con $ 0,44 al 31 de diciembre de 2012.
“A Néstor le tocó un momento de enorme crecimiento del valor de las empresas, tanto en el mundo como en América latina. A Cristina, en cambio, le tocó un mundo en mucho peor estado que a Néstor, ya que fue la crisis de Lehman Brothers en los Estados Unidos, la crisis de deuda en Europa y el enfriamiento de la economía global”, advierte Cruces, decano de la Escuela de Negocios de la Universidad Torcuato Di Tella.
Por ejemplo, quien invirtió $ 1 en acciones mundiales de los mismos sectores que las argentinas durante la presidencia de Néstor terminó con $ 3,45 al final de su presidencia (contra $ 3,79 para quienes elegieron acciones locales). En cambio, quien destinó $ 1 en acciones mundiales durante la presidencia de Cristina, terminó con $ 0,88 en diciembre pasado (mejor que los $ 0,44 que obtuvieron los que se volcaron al mercado local).
En cuanto a la performance de las acciones de la región, durante la gestión de Néstor, obtuvo mejores resultados quien apostó al mercado local ($ 3,79), ya que los que prefirieron las acciones latinoamericanas terminaron el período con $ 1, 37. En cambio, durante la era Cristina, las acciones de la región protegieron mucho mejor el valor de la inversión: permitieron cosechar $ 1,29 al final del período contra los $ 0,44 que obtuvieron los que apostaron al mercado vernáculo.
El acumulado de factores externos (globales más regionales) implicó durante la presidencia de Néstor una valoración bursátil benchmark (o de referencia) de $ 4,71, mientas que durante la de Cristina, este valor externo de referencia fue sólo $ 1,14.
El que de veras tuvo viento de cola fue Néstor y no Cristina. Sin embargo, la región ha seguido desempeñándose bastante mejor que el mundo durante la presidencia de Cristina, a pesar del enrarecimiento del clima global.
¿Y cuál fue la contribución propia de cada presidente? La de Néstor fue negativa en un promedio de 4,8% anual. Ello da un acumulado de -19% como contribución propia de Néstor. Por lo tanto, el valor final de $ 3,79 durante la presidencia de Néstor resulta de multiplicar $ 4,71 de suba acumulada por fuente externa por $ 0,81 de contribución propia. La contribución propia de Cristina fue negativa en un promedio de 18,3% anual. Ello da un acumulado de -62% como contribución propia de Cristina. El efecto de profundizar el modelo como dice el oficialismo. O sea, el valor final de $ 0,44 durante la presidencia de Cristina, resulta de multiplicar 1,14 de suba acumulada por fuente externa por 0,38 de contribución propia.
En consecuencia, si bien las acciones argentinas subieron mucho durante la presidencia de Néstor, ello fue mayormente por fuentes externas. Durante la presidencia de Cristina, se evaporó el 66% del valor bursátil.
“Ambas políticas fueron perniciosas para el largo plazo, en la visión de los inversores. Pero la reducción de valor durante la presidencia de Cristina fue mucho mayor”, concluye Cruces.