29 de abril 2015 - 14:47hs

Tanto cambió la cosa que en el PIT-CNT la incertidumbre, el enojo y la desazón son las más fuertes en años.

Poquísimo tiempo atrás el Frente Amplio y la central sindical eran uno. Vienen del mismo lugar, sus reivindicaciones eran las mismas, e incluso gran parte de quienes hoy tienen lugares de relevancia en el gobierno fueron parte del movimiento obrero.

Por eso les cuesta tanto entender que el gobierno tome decisiones que afecten a los trabajadores sin siquiera tener su opinión en cuenta. Primero fue el Fondo para el Desarrollo (Fondes) y ahora el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (Irpf). Pero lo que los desbordó fue la expresión del vicepresidente Raúl Sendic acerca de que los recibiría “por cortesía” porque el proyecto que modifica los aportes de los trabajadores ya está definido.

Más noticias

La comparación con el gobierno de José Mujica, en el que había “línea abierta” se repite y se repite entre los dirigentes que tratan de explicarse qué pasa. Se suponía que con Tabaré Vázquez también sería así, o al menos así lo interpretaron en la reunión que mantuvieron semanas atrás. Pero ahora sienten que la izquierda les soltó la mano.

Todo a favor
En el primer gobierno de Tabaré Vázquez, el relacionamiento era óptimo. Todas las primeras señales fueron en pro del movimiento sindical –con el consiguiente enojo y rechazo del empresariado– y en ese período se aprobaron decenas de leyes que beneficiaron directamente a los trabajadores. Los fueros sindicales, la jornada de 8 horas para trabajadores rurales, la licencia por estudio, la reglamentación del trabajo doméstico, la vuelta de los consejos de salarios y la negociación colectiva en el sector público son solo algunas de las viejas reivindicaciones que vieron la luz una vez que el Frente llegó al poder.

Tan bien estaba la cosa con el primer gobierno de Vázquez que poco antes de las elecciones de 2009 los sindicalistas se embanderaron con el FA y en distintos ámbitos llamaron a la gente a votar por “el país del futuro” en clara alusión a un nuevo gobierno de izquierda.

Pidieron que los votantes se entusiasmaran con el proyecto y salieron a pelear voto a voto.
Las medidas pro obreros siguieron en el gobierno de Mujica con el aumento del salario mínimo nacional y la extensión de la licencia maternal y paternal, entre otras. La decisión de recibir en el país a exprisioneros de la cárcel de Guantánamo fue otra de las banderas del PIT-CNT que el expresidente recogió.

Los dirigentes sindicales siempre fueron en su mayoría frenteamplistas, pero también siempre intentaron que se creyera en su “independencia”. Esa independencia, siempre dicen, no los hace ser indiferentes hacia el proceso de cambios en el país que desarrolló la izquierda desde que asumió en el gobierno. Por eso tampoco sorprendió ver listas del FA con nombres como Juan Castillo, Richard Read o Eduardo Pereira, dirigentes añejos en la central sindical.
Pero la situación de desconcierto ahora es tal, que la dirigencia no tiene otra que apelar al ministro de Economía, Danilo Astori, con quien han mantenido profundas diferencias. Él es su posible salvador. El último manotón para intentar que alguno de sus planteos se escuche ante el desaire de sus antiguos compañeros.

Seguí leyendo

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos