El permanente aumento del número de personas ocupadas hace que el empleo pierda importancia y pasen a primer lugar los bajos salarios y el incumplimiento de las normas.
Durante el primer año del primer gobierno del Frente no hubo ningún paro general mientras que en los primeros meses del segundo se registran cuatro paros generales parciales con movilización y un quinto de 24 horas. El primer gobierno del FA implementó una reforma laboral que permitió un importante crecimiento del número de afiliados a las organizaciones sindicales y cumplió con la recuperación salarial prometida.
En el segundo gobierno las reivindicaciones se apoyan en que el ingreso nacional bruto disponible está 40% por encima del período 1997-2001 y los salarios se quedaron en aquel nivel. La implementación del compromiso de redistribución del ingreso no es clara, excepto en el importante aumento de salarios para el servicio doméstico.
Los lineamientos definidos por el Ministerio de Economía implican que los aumentos del salario real se financiarán con aumentos de productividad y no habrá redistribución.
Se pueden relativizar los conflictos de Adeom, del BROU y de COFE en los que participan menos del 10% de los trabajadores sindicalizados y con direcciones con una orientación distinta a la mayoritaria en el PIT-CNT. En Adeom, la bronca acumulada en varios años de lucha para cobrar lo que correspondía generó la pérdida de la racionalidad en la negociación.
En el BROU y en COFE se reivindica que las condiciones de trabajo se negocien de acuerdo a lo que establece la ley marco de la negociación colectiva del sector público.