El problema no es el qué sino el cómo. El problema no es que el presidente quiera beneficiar a los sectores de menores ingresos y darle un sesgo más redistribucionista a las políticas de gobierno. Al fin y al cabo, se trata de un gobierno de izquierda. Y eso hace a su definición.
Dos equipos económicos y una guerra de desgaste
El proyecto para la baja de dos puntos en el IVA sobrevivió al presidente, pero la batalla no terminó