A pocos días de asumir, y mientras todavía se estaban acomodando en sus oficinas en el viejo edificio del Sodre entre Sarandí y Misiones, Inthamoussu y Dubra conversaron con El Observador acerca de la transición. También sobre cómo se acercaron al cargo y cuáles son sus planes y proyectos para este lustro. No quedaron afuera las polémicas que sobrevolaron al Sodre en el cambio de mando: el agite mediático del exdirector de la Orquesta, Diego Naser, el regreso del “exilio” de la soprano Luz del Alba Rubio y el tango que le cantaron algunos integrantes del coro a José Mujica durante la asunción.
Camilo dos Santos
¿Cuándo y con quiénes empezaron las conversaciones para asumir el consejo directivo?
Martín Inthamoussu (MI): El mío fue un proceso más largo que el de Adela. Por agosto nos empezamos a reunir con Pablo Da Silveira en la Universidad Católica (hasta el año pasado ambos trabajaban allí dando clase) para conversar de cultura y los cambios que podríamos hacer. Al principio no era nada concreto, pero siempre terminábamos hablando del Sodre y en el camino diseñamos un proyecto de modelo de gestión para la organización. Cuando ganaron las elecciones elaboramos un documento y luego llegó Adela.
Adela Dubra (AD): Tengo una relación de muchos años con el presidente Luis Lacalle Pou. O sea, no somos amigos de salir, pero por ejemplo lo invité junto a su esposa (Lorena Ponce de León) al homenaje a Zitarrosa que se hizo en el estadio Centenario y fuimos juntos en 2016. También intercambiamos libros y artículos de prensa. Siempre intenté mantener un diálogo culturoso con él, un personaje que podía llegar a ser presidente. Después me junté con Da Silveira en la Católica a tomar unos mates y le dije: “Leí el programa del Partido Nacional, contame qué más van a hacer, cómo viene la cosa". Y me dijo: “¿Puedo contar contigo?”. Y le dije que sí.
“Estamos comunicando a todos los públicos, o sea que a ninguno. Necesitamos saber quién no viene a vernos. Ese es el público que nos interesa.”
Fue directora de la revista Galería hasta julio del año pasado, cuando se fue por un “desacuerdo” con el directorio. ¿Consideraba la posibilidad de integrar el gobierno del Partido Nacional aún trabajando como periodista?
AD: No. Fui a ver a Da Silveira cuando ya estaba fuera del periodismo. Tenía otras alternativas laborales, pero cuando me preguntó si podía contar conmigo dije que sí al toque. Luego tuve una conversación telefónica con Lacalle Pou, hablamos de las posibilidades, de los lugares que podría ocupar, y después el ministro me sugirió el Sodre.
¿Por qué le interesaba alimentar un “diálogo culturoso” con Lacalle Pou?
AD: Esas ganas de compartir cosas interesantes me surgen con cualquier persona que frecuento, incluso lo hago con personas que no conozco mucho. En mis redes también lo hago. En el caso de Lacalle Pou sentí que podía aportarle.
¿Ese vínculo nunca influyó en su trabajo periodístico?
AD: No porque yo no era periodista de política.
Pero estaba al frente de un medio. Escribía una editorial todas las semanas.
AD: Mi grado de amistad con el presidente no es que viene a comer a mi casa. Es una persona a la cual conozco, pero no tengo una amistad entrañable. En Galería yo era la directora, sí, pero trabajaba todo un equipo. La vez que se cubrió el lanzamiento del libro de Lacalle Pou, por ejemplo, se cubrió también el del libro de Daniel Martínez y se le dio la misma cantidad de páginas adentro de la revista. Se puede ser muy honesto en tu trabajo aunque tengas un poco de relación con alguien. No iba más allá de eso.
Camilo dos Santos
¿Cómo fueron los pasos de la transición con el antiguo consejo directivo? ¿Hubo intercambio o diálogo?
MI: Fue una transición muy orgánica.
AD: Sí, fue muy buena.
MI: Supongo que influyó mucho que yo estoy acá adentro del Sodre desde hace 7 años. Mi nombre fue muy bien recibido por las autoridades anteriores. Toda la información que pedimos la tuvimos a disposición.
AD: Ganamos tiempo porque estamos trabajando desde diciembre con un muy buen diálogo. Se pusieron a la orden para lo que necesitáramos. El Sodre genera eso de que todo el mundo quiere que ande bien. Y, además, la gente de la cultura en general tiene una particularidad: podemos votar a diferentes partidos políticos, pero todos en algún punto hinchamos para un mismo lado. Sabemos que la cultura muchas veces es dejada de lado y que si remamos juntos es más fácil.
MI: Lo que se genera acá son políticas de Estado, no son políticas partidarias. No interesa qué votó cada uno, interesa que sea gente idónea para los cargos que van a ocupar. No se hace política partidaria con la cultura, lo que no significa que los artistas no tengan opinión política. Por supuesto que sí, todo el mundo la tiene.
El Sodre hoy funciona con un modelo de gestión apoyado en un fideicomiso. Eso siempre generó cierta rivalidad adentro del Auditorio entre los funcionarios presupuestados y los que están contratados con fideicomiso, y cada consejo directivo lo usó de manera diferente. ¿Cuál será su postura?, ¿les parece una buena herramienta de trabajo?, ¿lo van a extender a otras divisiones del Sodre?
MI: El fideicomiso es una herramienta que tenemos que usar, que es buenísima. Queremos usarla mucho más y mucho mejor. Nos permite, por ejemplo, la flexibilidad y agilidad en las contrataciones internacionales. Creo que lo de la rivalidad cambió. Yo viví todo ese proceso. Lo que fue al principio, en el 2010, no es lo que es hoy.
Carlos Pazos
¿Cómo es hoy?
MI: Hay un vínculo entre fideicomiso y presupuestados. De hecho, el gremio está integrado por trabajadores presupuestados y del fideicomiso. Eso habla de un diálogo interno que nosotros tenemos que fomentar. Existen esas dos modalidades de contrato y nosotros no podemos ignorarlas. Tienen que seguir conviviendo ambas. Nosotros tenemos que pensar estrategias para que no pase lo que pasaba antes, que se dividían las aguas.
¿Cuáles serán esas estrategias?
MI: Hay muchas que ya se aplicaron. En las escuelas de formación los presupuestados cobraban diferente a los de fideicomiso y lo que se hizo fue igualar los sueldos. Se logró un acuerdo con el gremio y ahora todo el mundo está cobrando lo mismo. El tema es que el Sodre no es tan lineal como para decir que las cosas se hacen de una única manera. Es más complejo de lo que la gente cree. Cada elenco tiene una dinámica distinta y eso requiere de un diálogo distinto. Son mundos diferentes, sin embargo somos una sola familia y una sola empresa.
¿Encontraron disposición al diálogo en todas las partes?
MI: Totalmente. Ya tuvimos reuniones parciales con el coro, con la orquesta y con los bailarines. Todos súper abiertos al diálogo.
AD: Todos quieren que el Sodre brille cada vez más.
Camilo dos Santos
No obstante, persisten algunos conflictos. Por ejemplo el de los músicos que tocan en más de una orquesta y no pueden tocar en los espectáculos de ballet. Igor Yebra, director artístico del BNS, dijo a El Observador hace algunos días que hasta ahora no habían podido concretar ni una función con orquesta. ¿Qué postura van a tomar ustedes respecto a esta problemática?
AD: El conflicto de la doble orquesta existe. Ya hubo voluntad política por parte de un antiguo consejo directivo para arreglarlo y cuando vio lo que costaba no se pudo hacer. Es mucho dinero.
MI: No sé por qué Yebra dijo eso porque no es así. Cuando salió publicada esa declaración le pregunté y me explicó que dijo eso porque no entendió la pregunta. Los ballet que van con orquesta son La bella durmiente y Giselle y ya está confirmada la orquesta.
¿Con músicos contratados como en otras oportunidades o con músicos de la Orquesta del Sodre?
MI: Con músicos de la Orquesta del Sodre. Respecto a la pregunta anterior: no es tan lineal. No es “pongo dinero y resuelvo el problema de la doble orquesta”. Hace poco nos juntamos con la intendencia (organismo del cual depende la Filarmónica) y vimos día por día las agendas de los músicos y logramos solucionar el cronograma cediendo de ambas partes. No hay que competir. Ahí está la clave.
¿Por qué se tomó la decisión de cesar el contrato del exdirector de la orquesta, Diego Naser?
MI: En eso no tenemos nada para decir porque nosotros no la tomamos. La decisión de desvincularlo viene de la gestión anterior y nos avisaron. El ministro también lo sabía y tuvimos una reunión con Naser.
Presidencia
En algún momento se habló de que Naser podría ser restituido bajo su administración, ¿va a ser así?
AD: El nuevo director será designado por un jurado en un llamado abierto.
MI: Y Naser se puede presentar. Antes el cargo era designación directa del consejo directivo. Ahora, el tribunal que lo va a elegir serán dos especialistas extranjeros y un representante de la orquesta. Este mecanismo nos va a tomar todo el año, pero nos asegura que estamos eligiendo a la persona indicada.
“El Sodre es una institución que está deficitaria. Esto se resuelve con un modelo de gestión eficiente de los recursos que sí tenemos. A eso tenemos que apuntar.”
¿Quién va a dirigir la orquesta mientras pasan por este proceso?
MI: Directores invitados.
¿Cuáles son las estrategias que tienen pensadas para seguir impulsando y no estancar el crecimiento del Sodre?
AD: Me parece importante aclarar que la programación de este año la recibimos toda armada, como es lógico. Si algo va a verse de lo que nosotros podamos pensar en la programación será del 2021 en adelante.
MI: Algo que ya hicimos fue crear el cargo de director artístico de los auditorios. José Miguel Onaindia (excoordinador general del Instituto Nacional de Artes Escénicas) va a tener una mirada más global de la programación. Antes el encargado de programar era Gonzalo Halty, que se queda en el Sodre pero como director ejecutivo. En cualquier lugar del mundo los teatros tienen dos directores que trabajan juntos. Es profesionalizar el medio. Por otro lado, al asumir nos encontramos con que el Sodre no tiene un modelo de gestión transversal para todas sus divisiones y salas. Cada una tiene su propio modelo de gestión. No hay una planificación estratégica general.
Camilo dos Santos
¿Cómo impacta el hecho de que no existe un modelo de gestión transversal en un organismo como el Sodre?
MI: Se traduce en que recibimos a todos los elencos con déficit económico. Y no se habla del déficit del Sodre en ningún lado.
¿El ballet también tiene déficit?, ¿de cuánto es?
MI: Estamos trabajando en los números. El ballet es el único elenco que no tiene déficit, pero porque tiene un modelo de gestión que es distinto al de los demás cuerpos estables. Tiene sponsors privados, la fundación. Pero después, en el global, el Sodre es una institución que está deficitaria. Esto se resuelve con un modelo de gestión eficiente de los recursos que sí tenemos. A eso tenemos que apuntar. Si el consejo directivo que venga después encuentra un modelo de gestión ordenado, sencillo de entender y que funciona, es un gol. Sin afectar la calidad artística que ya la tenemos.
AD: Hay un trabajo de marketing e imagen que al Sodre le falta mucho. En sus redes, por ejemplo. Horacio Urrutia (excoordinador de los equipos de cultura del Partido Nacional) es el nuevo gerente de marketing y comunicación, un cargo nuevo, y va a trabajar transversal a toda la institución.
Diego Battiste
El contrato de Igor Yebra con la compañía termina este año. ¿Esperan que María Riccetto pueda convertirse en la nueva directora artística? ¿Es un deseo a concretar durante su gestión?
MI: Como gustarme, me gustaría que María se involucre con el ballet. Este año va a estar colaborando con Igor. Todavía es pronto. Ella necesita un tiempo para formarse, pero es una opción viable.
Con la partida de Riccetto, el BNS perdió a su principal referente, una que agotaba entradas. ¿Les gustaría posicionar a otra figura dentro de la compañía? Por ejemplo, Rosina Gil que ahora trabaja para el Cirque du Soleil y fue invitada a bailar en Un tranvía llamado deseo.
MI: No, soy amigo de Rosina y la veo muy feliz. Está en el mejor momento de su vida, jamás le haría eso. No podemos pretender encontrar a otra Riccetto. Hay mucho para comunicar adentro del ballet y en eso vamos a trabajar. Para atraer más gente antes tenemos que conocer quiénes son los públicos del Sodre. Al no tener información cualitativa de los públicos, no podemos hacer una estrategia de marketing de nada. Como decía el gestor Toni Puig: “Todos los públicos es ningún público”. Y hoy estamos comunicado a todos los públicos, o sea que a nadie. Eso es porque no tenemos la data. Necesitamos saber quién viene a vernos, para saber quién no viene. Ese es el público que nos interesa.
Camilo dos Santos
¿Qué rol tendrá Julio Bocca en su administración?
MI: Es maestro residente invitado del ballet. Ese vínculo formal lo va a seguir teniendo. Lo informal es que me manda ideas por WhatsApp día por medio (risas) y está bueno. Él conoce muy de cerca la institución y por más que en algunas cosas yo no estoy de acuerdo con lo que él se imagina que se puede hacer, es un valor para nosotros.
¿La soprano Luz del Alba Rubio se sumará al equipo lírico?
AD: Eso fue un teléfono descompuesto.
MI: Queremos fortalecer el área lírica, que tiene poca gente trabajando. Con ese ánimo estamos hablando con un montón de gente que pueda traer contactos, ideas, propuestas nuevas. Entre ellas hablamos con Rubio, pero no se le ofreció ningún cargo ni está previsto que se integre.
El primero de marzo, durante la ceremonia de cambio de mando, un grupo de integrantes del coro les cantó un tango a José Mujica y a Lucía Topolansky en un encuentro informal en el Palacio Legislativo. Se grabó un video que salió por todas partes. A las pocas horas el Sodre publicó un tuit para desmarcarse de esa situación, ¿por qué?
AD: Porque un medio de comunicación publicó "Mujica y Topolansky cantaron junto al Coro del Sodre”. Y no es exacto decir "el Coro del Sodre". Fueron algunos integrantes, es muy distinto. Si decís "el coro" estás hablando de una acción institucional. Lo que se quiso aclarar que no fue el coro en su conjunto.
MI: Hubo un error en el tuit. Además de estar mal redactado, la idea era citar el titular del medio de prensa. La community manager no lo hizo y quedó como si fuese una opinión. Tengo audios de la chica llorando. Era solo aclarar eso y se entreveró más. Hablamos con el coro de esto.
¿Qué les dijeron?
AD: Que no les interesaba entrar en ningún tipo de polémica. O sea, cero importancia al tuit. Nos dieron para adelante.
MI: Nosotros como consejo directivo jamás podríamos decirles a los integrantes del coro: "Vos hacés esto y no esto". Ellos estaban ahí para cantar el himno y lo hicieron muy bien.
¿Qué Sodre les gustaría dejar de acá a cinco años y qué Sodre se comprometen a dejar de acá a cinco años?
MI: Lo que me gustaría dejar como algo concreto es lo que hablamos de la gestión ordenada y que el que venga encuentre la casa en orden. Lo que sueño con dejar es un edificio de vanguardia para la región en donde trabajen las escuelas de formación artística y otras dependencias. Hay un proyecto y vamos a trabajar para que eso suceda. También necesitamos seguir esforzándonos en que el Sodre llegue a todo el país y no solo con lo que se produce en Montevideo.
AD: Por ahora mis sueños son más de espectadora. El Auditorio me gustaría que fuera un lugar mucho más vivo durante el día. Que no importe a la hora que vayas siempre esté pasando algo. Falta movimiento. A la zona me gustaría verla mejor. Las manzanas que rodean al Auditorio no son lugares lindos para irse a tomar un café cuando salís del teatro y eso es una pena. No depende de mí, igual.
“Necesitamos seguir esforzándonos para que el Sodre llegue a todo el país y no solo con lo que se produce en Montevideo.”
¿Y algo que sí dependa de su rol?
AD: Me gustaría que toda la compra de entradas y abonos sea mucho más ágil, mucho más web, mucho más app. Todavía esa parte está un poquito antigua para el usuario. Y como una medida muy pequeña queremos dar muchas menos invitaciones. Ya mis amigas saben que no tengo entradas para regalar. Reducir al mínimo los invitados es un lindo gesto con los espectadores.
Camilo dos Santos