El desplome que sufrieron los precios internacionales de los lácteos el último año comenzó a generar las primeras consecuencias en el funcionamiento de algunas industrias uruguayas que tienen dificultades para mantenerse en pie con su estructura actual. La segunda planta láctea de Uruguay, Ecolat, enfrenta una crisis y está negociando con las autoridades del gobierno la implementación de una reestructura. Para el gremio de trabajadores, la empresa “tiene problemas de gestión” y quiere “deshuesar” una empresa de un sector en auge.
Además, la firma anunció que detendrá una inversión de US$ 30 millones, informó ayer a El Observador una fuente del Ministerio de Trabajo. La mayoría del paquete accionario de la firma (el 55%) pertenece al Grupo Gloria, de origen peruano (ver apunte) que desembarcó en Uruguay en 2012 cuando adquirió ese porcentaje al grupo venezolano Maldonado por
US$ 20 millones.
El Observador se contactó con ejecutivos de la compañía pero indicaron que hasta la próxima semana no harán comentarios sobre la negociación y coyuntura de la empresa. Según supo El Observador, la plana mayor de la compañía compareció ayer ante el Ministerio de Trabajo y comunicó que como consecuencia del descenso de los lácteos en los mercados internacionales tiene previsto eliminar dos líneas de producción (leches en polvo y quesos) y quedarse solo con manteca y leche en funcionamiento. “Para ello están planteando reducir su plantilla de trabajadores”, dijo el informante.
Ecolat emplea a unos 420 trabajadores en la localidad de Nueva Helvecia. Algunos de estos empleados estarían en condiciones de jubilarse, en tanto, otros podrían ingresar al seguro de paro mientras se busca una salida definitiva.
Todo esto se resolverá en una negociación con los trabajadores, la empresa y el Ejecutivo. Dentro de la reestructura que planteó Ecolat, incluyó la paralización de una obra para construir una nueva planta de quesos donde preveía invertir unos US$ 30 millones.
Gremio alerta
El dirigente de la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL), Carlos Cachón, dijo a El Observador que la empresa de capitales peruanos llegó a Uruguay para “deshuesar” una planta en marcha en un sector que viene creciendo año tras año. A su juicio, la empresa incurrió en “errores de gestión” que le provocaron la crisis que enfrenta actualmente. “Estamos preocupados por el impacto que esto (por la reestructura) provoca en una localidad como Nueva Helvecia”, alertó el gremialista.
Cachón recordó que Grupo Gloria es una “multinacional” que en países como Perú paga salarios de $ 6.000 a sus trabajadores. La FTIL tiene previsto realizar una asamblea en diciembre para analizar la situación que atraviesa Ecolat y “no descarta ningún tipo de medidas”. De todas formas, el gremio seguirá de cerca la evolución de la reestructura que prevé implementar la firma láctea coloniense.
Empresa con fuerte presencia regional
El Grupo Gloria es un conglomerado industrial de capitales peruanos con negocios en Perú, Bolivia, Colombia, Ecuador, Argentina, Puerto Rico y Uruguay. Tiene negocios en lácteos, alimentos, cemento, papel, agroindustria, transporte y servicios. En el caso de los lácteos, Gloria exporta sus productos a 40 países de el Caribe, América Latina, Medio Oriente y África.