El sector agropecuario y agroindustrial, además de los servicios directos vinculados al agro, ocuparon 32% de las inversiones promovidas por la política oficial de promoción de inversiones entre 2008 y 2013, que totalizaron US$ 10.149 millones. Del total de proyectos con inversión comprometida, 61% fue ejecutado, según se informó ayer en una conferencia de prensa en el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).
La economista Verónica Durán, integrante de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa), destacó que casi una tercera parte de las inversiones totales que promueve el régimen se localizaron en las cadenas agroindustriales que captan una parte importante del esfuerzo tributario.
Explicó que en la grilla para la elección de los proyectos de inversión se adaptaron algunos puntos enfocados al sector agropecuario.Ahora se valora si los proyectos contemplan la creación de puestos de trabajo calificado y a mujeres en las zonas rurales; que los productores agropecuarios realicen exportaciones de forma indirecta; mayores incentivos para el riego; la adaptación al cambio climático; certificaciones de diferenciación de productos y procesos; y capacitación de personal.
Entre los indicadores de desempeño de la política de promoción de inversiones en el agro se destacó un incentivo o renuncia fiscal potencial de 53% de las inversiones comprometidas.
Las inversiones promovidas son de mayores montos en la región litoral: Río Negro, Soriano y Paysandú, pero se destacó que hay montos significativos de inversiones promovidas en todos los departamentos.
Durán remarcó que no solo debe verse al agro como productor de la producción primaria, sino que está vinculado a muchos otros sectores, como el de la alimentación y bebidas, logístico, maderero y de agroquímicos.
Se recordó que una empresa que pretenda recibir los beneficios de la política de promoción de inversiones debe ser contribuyente del IRAE.
Las exoneraciones que prevé la ley –dependiendo del tipo y tamaño de la inversión– abarcan IRAE, impuesto al Patrimonio, tasas o tributos de importación –no competitivos de la industria nacional–, y devolución de IVA en la compra de materiales y servicios de obras civiles.
Además cabe señalar que los beneficios se reciben en función de los objetivos de desarrollo y se exigen contrapartidas.
El ministro interino de Ganadería, Agricultura y Pesca, Enzo Benech, destacó el crecimiento de la inversión del sector agropecuario, que “fue determinante para que tengamos un país distinto al que teníamos”.
Señaló que los altos precios internacionales de los commodities son importantes, pero afirmó que son una condición necesaria pero no suficiente porque “además tienen que haber políticas”.
“Para que todos vivamos mejor necesitamos crecimiento, desarrollo, inversión. Si no hay inversión difícilmente podamos tener nuevas tecnologías, atender nuevos mercados y una producción y servicios de mejor calidad”, concluyó el jerarca.
MGAP estudia cierre de Chile para ovinos
El ministro interino de Ganadería, Enzo Benech, dijo que se estudia el cierre del mercado chileno para la carne ovina uruguaya con hueso. “Chile es un país que tiene una gran apertura comercial, de muchos mercados y aquí está generando una protección con un respaldo sanitario”, dijo. El Congreso chileno impidió por ley importar carne ovina con hueso de un país libre de fiebre aftosa con vacunación (ver El Observador de ayer).