4 de agosto de 2013 20:41 hs

Los servicios postales del mundo se transforman o se diversifican para subsistir ofreciendo servicios de telefonía móvil, seguros, actividades bancarias o incluso la venta de golosinas en ventanilla, cuando no logran escapar a la privatización. El gobierno británico anunció a principios de julio, tras cuatro intentos frustrados, la privatización del Royal Mail. El Estado podría quedarse con una participación de solo el 49%, hecho que desató una fuerte polémica en ese país.

En Uruguay, el Correo Uruguayo no escapa a esta tendencia global y hoy se define como una “plataforma integral de servicios” donde no está en la agenda su privatización sino una expansión de sus operaciones, sostiene el director nacionalista de esta repartición, Julio Silveira. La institución está implementando una reestructura que tendrá como foco atender la “logística” y el “comercio electrónico”, donde prevé incrementar 40% sus ingresos para dejar de ser “deficitario” en un período de cuatro años, anunció Silveira a El Observador.

El Correo tiene hoy un presupuesto de más de $ 1.000 millones (US$ 46,4 millones) y recibe aportes de Rentas Generales por unos $ 500 millones (US$ 23,2 millones) por año para cubrir su déficit operativo. No obstante, en los últimos dos años esta institución logró que no aumentara el subsidio estatal y redujo casi a cero un pasivo de casi $ 300 millones (unos US$ 14 millones) que acarreaba en los últimos años.

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“La empresa se está recuperando y va a ser autosustentable en un plazo de cuatro o cinco años”, ratificó Silveira. La nueva ley postal que aprobó el Parlamento sobre fines del año pasado creó una tasa de 10% para el envío de todo producto o servicio postal, con el objetivo de financiar el Servicio Postal Universal que debe prestar por ley el Correo para todas las localidades con más de 400 habitantes. Este servicio es el que causa actualmente las mayores pérdidas al organismo estatal. Además, la normativa obligó a que todas las instituciones públicas abonen $ 3,36 por carta y $ 15 por paquete enviado a través del Correo.

A partir del próximo año, el Correo deberá dividir en dos su contabilidad. Por un lado, el Servicio Postal Universal deberá autofinanciarse con el cobro la tasa de 10%, y, por otro, el Correo deberá asegurase ingresos de los servicios de paquetes y logística para ser autosustentable. “La consigna es hacer un Correo rentable sobre la base de crecimiento de los ingresos”, explicó Silveira.

Para este año, el organismo tiene como meta aumentar en $ 100 millones sus ingresos para llegar a los $ 700 millones (US$ 32,4 millones). Para el director del Correo, el futuro de la empresa está en apostar a un crecimiento del área logística y el comercio internacional. Las compras por internet abrieron una “oportunidad” para aprovechar este fenómeno. Por ello la empresa acaba de lanzar una página web (Casilla Mía), que ofrece a los usuarios la posibilidad de adquirir compras por internet en el exterior, con un servicio que incluye una tarjeta internacional prepaga otorgada por el Banco República.

Atado a esta nueva plataforma de servicios, el Correo ofrecerá un servicio adicional de despachante de Aduana para facilitar las compras de los habitantes del interior que puedan sufrir alguna dificultad con su compra al ingresar al país. “Queremos abrir la cancha para que nuestros envíos estén en condición de competir con los couriers”, explicó Silveira.

Otras prestaciones
En su plataforma de prestaciones, el Correo es la única autoridad encargada de certificar la firma digital. El organismo ya está prestando este servicio para todas aquellas empresas privadas que utilizan esta herramienta ante la Dirección General Impositiva, y también comenzará a certificar las firmas digitales de los bancos con sus operaciones diarias que elevan al Banco Central. Actualmente, el Correo cuenta con 150 sucursales en todo el país, mientras que sumando las agencias habilitadas y franquicias llega a tener 700 centros de atención. Dentro de las distintas prestaciones y acuerdos que tiene la institución, es la ventanilla del Banco Hipotecario, la Agencia Nacional de Vivienda, el Instituto Nacional de Colonización, Mevir y el Plan Ceibal.

El Correo es, además, el organismo de registro de la trazabilidad del rodeo bovino del Ministerio de Ganadería. En este organismo se ingresan los formularios con los datos de los animales y se otorgan las caravanas para los productores. También en una oficina del Correo que cuente con un POS –terminal para el pago con tarjetas– se puede abonar hasta la factura de DirecTV.

Inversión en Pando
El Correo tiene previsto montar un gran centro de operaciones centralizado en el Polo Logístico de Pando. La institución llegó a un acuerdo con la Intendencia de Canelones para realizar un “trueque” a cambio de una millonaria deuda por la sesión de terrenos en esa área. Está previsto que en Pando se traslade la planta central de corresponsalías que hoy se ubica en la calle Buenos Aires, el área de servicios internacionales y los paquetes. La institución está gestionando actualmente un préstamo con la CAF-Banco de Desarrollo para financiar esta obra.

Revolución digital no frena expansión
Según datos de la Ursec, el año pasado se enviaron 77 millones de cartas, un incremento de 15% respecto a 2011. En tanto, el volumen anual de paquetes movilizados fue de 6,4 millones, por encima de los 6,3 millones del año anterior. En el caso de las cartas, el Correo tenía el liderazgo del mercado con el 56%, mientras que en paquetes ocupa la segunda posición con el 15%. El año pasado el total de cartas y paquetes por habitante alcanzó su máximo registro desde 1999, con 25 envíos por habitante. El negocio de los servicios postales factura más de US$ 160 millones por año y hay 130 empresas vinculadas a este sector.

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