Los grupos tecnológicos y el gobierno estadounidense iniciaron una pulseada ante los tribunales sobre la protección de los datos en los teléfonos que se precian de ser inviolables, como los de Apple, que se niega a dar a las autoridades acceso al contenido de un aparato que usaba uno de los responsables de un ataque en California.
El debate sobre privacidad de los teléfonos llega a la Justicia
El FBI pidió a Apple que desbloquee un iPhone pero la empresa se niega