El dólar "blue" retomó su carrera alcista en la semana previa a las elecciones y este martes superaba los 10 pesos en la City porteña, donde llegaba a venderse a $ 10,10.
Por su parte, el dólar oficial ganaba un centavo y se vendía a 5,87, con lo que volvía a mostrar su lenta pero firme tendencia alcista, mientras que el dólar tarjeta, que pagan los turistas que abonan con ’plástico’ en el exterior, se ubicaba en los $ 7,038.
La divisa que se vende en el mercado paralelo ya había superado la barrera psicológica de los $ 10 el pasado 3 de mayo. Aquel cimbronzo generó que la presidenta Cristina Fernández llamara a una reunión urgente en Olivos a parte de su gabinete, como el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno; el viceministro de Economía, Axel Kicillof; el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, y la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont.
Por entonces, las versiones sobre un posible desdoblamiento cambiario tomaron fuerza. Sin embargo, el Ejecutivo salió a negar esta posibilidad y el anuncio fue muy distinto y hasta desconcertante: el 7 de mayo el Gobierno dio a conocer su decisión de lanzar un blanqueo de capitales para repatriar dinero no declarado en el exterior. El anuncio fue realizado por el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, y el proyecto girado al Congreso.
"Los que tengan ahorros en dólares sin declarar podrán usarlos para resguardar esos ahorros en el sector inmobiliario y de la construcción y en infraestructura de hidrocarburos", explicó entonces. La idea del Ejecutivo era que ese dinero llegado desde el interior sirviera para inyectar más liquidez y calma en una plaza cambiaria que se movía bajo presión tras las restricciones impuestas por la gestión 'K'.
En tanto, a través del mercado de futuros, el gobierno convalida ya un dólar a $ 8 en un año. Es que la devaluación anual estimada en Rofex es del 35%, mientras que en MAE alcanza el 31%. Muy lejos del dólar promedio de $ 6,33 que el gobierno proyectó en el presupuesto del 2014.