El dólar dejó atrás una semana de fuerte volatilidad en el mercado doméstico. La suba de 1,1% esconde fuertes exabruptos al alza y a la baja. De hecho, el miércoles alcanzó la máxima cotización en 20 meses para luego desinflarse sobre el final de la semana.
La incertidumbre respecto a la resolución de la crisis de deuda en Europa golpeó con fuerza en los mercados financieros y llevó a una caída de la confianza a nivel mundial. Los inversores de Uruguay, de la región y del mundo optaron por refugiarse en el dólar y el billete verde cobró fuerza en todas partes.
Uruguay no fue la excepción. El miércoles el dólar se disparó en casi 50 centésimos, con una suba de 2,2% -la más pronunciada desde noviembre del año pasado- que lo llevó a $ 20,708, la mayor cotización desde setiembre de 2010.
Pero el jueves y viernes fueron jornadas de normalización en el mercado cambiario. El dólar bajó 0,5% y 1%, respectivamente, para cerrar la semana a $ 20,395 en el promedio de las operaciones interbancarias. Con lo cual, la fuerte suba de los primeros días de la semana quedó reducida a un incremento de 1,1% en el tipo de cambio con relación al viernes pasado.
En la pizarra al público del Banco República, el dólar cerró la semana a $ 20,1 para la compra y $ 20,6 para la venta. En la semana, llegó a venderse a $ 21, en el punto más alto de las cotizaciones.
Los expertos consultados por El Observador esperan que la volatilidad -fuertes subas seguidos de bajas pronunciadas- sea la tónica del mercado por lo que resta del año, o al menos hasta que Europa dé con una solución para el problema de la deuda.