29 de mayo de 2013 11:02 hs

El precio del dólar siguió acelerando su escalada en el mercado local, conforme los agentes financieros siguen envueltos en un espiral de compras que refuerza el aumento en el tipo de cambio. De ese modo, en lo que va de mayo, los indicadores de competitividad mejoraron y dejan atrás nueve meses consecutivos de caída del tipo de cambio real.

En la última operación realizada ayer, el billete verde alcanzó los $ 19,95 –un peso más alto que el miércoles pasado–, y culminó en el promedio de las operaciones 2,09% por encima de la media del lunes. De ese modo, en solo cuatro operativas el billete verde acumuló una suba de 4,85% y recuperó con creces la baja registrada en los primeros cinco meses del año.

Competitividad

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Ayer, el Banco Central (BCU) divulgó el dato de abril del índice de tipo de cambio real global, el principal indicador que se utiliza para medir la capacidad competitiva de un país en materia de precios. El índice –como era esperado– registró una nueva caída y, por lo tanto, llegó a un nuevo nivel mínimo al menos desde el año 2000, cuando inicia la serie oficial.

El deterioro del índice de tipo de cambio real durante el mes de abril fue de 0,84% en línea con una inflación más alta que en la mayoría de los socios comerciales del país –salvo Argentina y Venezuela– y un tipo de cambio que se mantenía planchado, al tiempo que los distintos países buscaban de forma deliberada la depreciación de sus monedas, con el fin de abaratar su producción y volverse más competitivos frente al resto del mundo.

Nueve meses consecutivos de caída en el tipo de cambio real llevaron a un retroceso de 12% del indicador de competitividad en abril, respecto a igual mes del año anterior. Esa caída fue más pronunciada al considerar la posición de Uruguay en comparación con la región, que frente al resto del mundo.

La competitividad de precios cayó 13,9% en los últimos 12 meses respecto a Argentina y Brasil, mientras que se deterioró 8,5% con relación a los principales socios del país ajenos a la región.

No hay ningún país –de los que conforman el universo relevante en el comercio de bienes y servicios para Uruguay– con el cual el país haya sido al cierre de abril más competitivo de lo que era en igual mes de 2012. Las caídas de los indicadores efectivos para cada país van desde 0,2% en el caso de México –que enfrenta un enorme problema de apreciación de su moneda– y 7% respecto a China, hasta 15,9% en el caso de Argentina.

Sin embargo, el jueves tuvo lugar un quiebre en la tendencia y la magnitud de la suba del dólar de los últimos días alivió la caída de la competitividad, aunque todavía queda un trecho para que el país retome los niveles de mediados de 2012, antes de que el enorme flujo de capitales provenientes desde el exterior generara un exceso de oferta en el mercado local de divisas.

Asumiendo una inflación local de 0,36% en mayo –la mediana de la encuesta de expectativas realizada por el BCU–, moderada con relación a su desempeño reciente, el componente relevante a la hora de estimar la evolución del tipo de cambio real será la variación en el precio del dólar en Uruguay y el resto de sus socios comerciales.

En lo que va de mayo, el dólar en Uruguay subió 5,2%. En ninguno de los mercados relevantes el billete verde tuvo un incremento de tal magnitud. En Brasil, durante el mismo período, aumentó 3,5% y en Europa subió 2,5%. En tanto, en China el billete verde bajó 0,7% su cotización.

En Argentina, la historia es diferente. Si bien el indicador elaborado por el BCU toma únicamente el tipo de cambio oficial, para algunos tipos de intercambios, como el turismo emisivo y receptivo, el dólar paralelo es el precio más relevante. En lo que va de mayo, la cotización oficial del dólar en Argentina subió 1,6% y el dólar blue bajó 5,8%.

La reciente suba del dólar está vinculada a las expectativas generadas por el mercado en torno al inminente anuncio por parte del gobierno, trascendido a través de la prensa, de nuevas medidas para contener el ingreso de divisas, a través de la imposición de un encaje a los compradores no residentes de títulos de deuda emitida por el Tesoro, similar al que ya existe para la deuda del BCU.

Las expectativas de dólar al alza impulsaron a los agentes a revertir su posición compradora, con intención de adquirir los dólares lo más barato posible antes de que siga subiendo. l

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