Un día, cuando Giorgian era un niño y jugaba en el club Pescadores Unidos de Nuevo Berlín, su padre Alfredo le hizo una promesa: “Por cada gol que hagas, te doy $ 5”. Ese año, el pequeño volante que jugaba con la camiseta número 8, marcó 49 goles. Su padre, que reparte pan en el pueblo, se quería morir. Pero estaba feliz, orgulloso.
El embajador del fútbol de campito
Cuando niño casi endeudó a su padre que le prometió $ 5 por cada gol que hiciera, ¡y Giorgian De Arrascaeta marcó 49!