El Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) recordó las fortalezas del rubro ovino para alentar a los productores ovejeros que viven “situaciones tediosas que bajan el ánimo”, como “el exceso de lluvia” que provoca problemas sanitarios en las majadas, afirmó a El Observador Agropecuario el gerente general del SUL, Javier Otero.
El pronunciamiento del SUL se da en un momento clave para la producción ovina, ya que en esta época los productores marcan el rumbo productivo al adoptar la decisión de encarnerar sus ovejas.
“No hay una realidad de liquidación de la majada. Con una faena alta en la que predominan los corderos por encima de las ovejas, hay una señal muy clara de apostar a incrementar la producción ovina”, remarcó Otero.
Sin embargo, hay una situación que “está incidiendo en el ánimo de los productores porque no hay nada más desesperanzador” que dar un remedio contra los parásitos “y enfrentar una enfermedad podal y luego viene la bichera. Y a los pocos días hay que hacer lo mismo”, graficó Otero. Y agregó que “no hay manera de acomodar las ovejas porque no hay campos para ovejas. Todos están lindísimos para las vacas pero malos para las ovejas, que terminan controlando zonas chicas del potrero, sobrecargan y hay más infestación de parásitos”.
El gerente general del SUL recordó que este es “el tercer verano con exceso de lluvias, y en esta temporada con registros muy altos”, lo que afecta a los ovinos, que multiplican los parásitos gastrointestinales y las enfermedades en las patas.
“Cuando pare de llover las ovejas engordarán, darán mellizos y nos encontraremos que el mercado estará demandando carne ovina. Y, si tenemos éxito con el compartimento y todas las gestiones que está haciendo el ministro (Tabaré Aguerre), llegaremos con carne con hueso a todos los mercados y eso mejorará un precio que ya es muy bueno”, dijo Otero para alentar a los productores, al tiempo que recordó que “estamos con un precio del cordero pesado 30% por encima del novillo”.
Según el gerente general, el SUL está enviando un mensaje a los ovejeros: “Mire, productor, no baje los brazos”. Otero recordó que en la actualidad “hay drogas que hace tres años no existían” y aconsejó el uso de laboratorios para monitorear la cantidad de los parásitos y el uso de medicamentos contra las enfermedades podales.
Fotalezas y mercado cárnico
En un documento titulado Competitividad del rubro ovino, difundido el miércoles pasado, el SUL algunas fortalezas que “conservan vigencia” para el sector, como los precios estables y mercados demandantes, lo que se traduce en agilidad de colocación; la complementariedad productiva y sanitaria con vacunos; la diversificación del tipo y del momento del ingreso predial; la buena rentabilidad sobre el capital invertido; la velocidad del retorno económico debido al reducido ciclo productivo; y, en lo referente al manejo del pastoreo, el control del ovino sobre las malezas arbustivas.
Por otra parte, respecto al mercado de la carne ovina, el SUL recordó que “los pronósticos de inferiores excedentes de exportación de los dos principales exportadores de carne ovina (Nueva Zelanda y Australia) durante 2015 son factores que estarán presionando para el mantenimiento de los precios. No obstante, el resultado final estará fuertemente influido por la evolución de la demanda”.
Agregó que “los menores ingresos de regiones importadoras de carne ovina como Medio Oriente, a consecuencia de los menores precios del petróleo, y la devaluación del euro, que es la moneda de la principal región importadora de carne ovina, son los elementos que están generando el mayor grado de incertidumbre sobre la evolución de la demanda y el comercio en 2015”. Sin embargo, el SUL recordó que la tonelada de carne ovina se está pagando US$ 500 por encima de 2014.
Luces y sombras
En un documento sobre competitividad del rubro ovino, el SUL aseguró que “los altos stocks de algodón a nivel mundial y la desaceleración de la economía china, que es el principal importador de lana del mundo, sumado al fortalecimiento del dólar americano frente al euro, son factores de inestabilidad en el mercado. La menor producción mundial de lana y la ausencia de stocks a lo largo de la cadena continúan siendo los aspectos más positivos”.
Además, “en este escenario, en los últimos meses, algunos de estos factores ya comenzaron a tener incidencia en el mercado. En Australia, el indicador del mercado australiano se mantuvo presionado a la baja en los comienzos de 2015. En enero y expresado en dólares americanos, cotiza con valores que son 12% inferiores a los de comienzo de la zafra, a fines de julio de 2014”.
Otero dijo que “la lana está reaccionando sensatamente bien a la guerra de monedas, la situación de Europa, en especial Grecia, y al enfriamiento de la economía en China”.