El Frente Amplio (FA) disparó munición gruesa en las últimas semanas contra el candidato colorado, Ernesto Talvi. Primero, los dirigentes de la coalición de izquierda criticaron al líder de Ciudadanos por las propuestas económicas de sus asesores, así como su pasado como funcionario del Banco Central del Uruguay, entre 1990 y 1995.
En las últimas horas, sin embargo, los golpes fueron direccionados hacia el candidato a vicepresidente, Robert Silva, quien durante varios años formó parte de la multinacional Abengoa Teyma, al tiempo que ejercía como secretario general de la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea), organismo en el que mantiene su cargo en reserva aunque con un pedido de licencia sin goce de sueldo para hacer campaña.
El Observador informó este viernes que Silva trabajó durante dos períodos en Teyma Construcción. Primero, entre 2005 y 2006, como asesor jurídico de Recursos Humanos. Después, como gerente de Recursos Humanos entre 2010 y 2011.
Sin embargo, el candidato a vicepresidente colorado explicó su situación en las dos oportunidades en las que trabajó para Teyma. Durante el primer período (2005-2006) aseguró que abandonó a la empresa una vez que el Poder Ejecutivo lo regularizó en el cargo de la Ursea (noviembre de 2006). A ese organismo regulador Silva entró por concurso, en el que quedó seleccionado entre 99 postulantes.
Por el cargo de secretario general, grado 15 en el escalafón de la Ursea, percibe un sueldo de alrededor de $ 190 mil.
En tanto, cuando fue contratado por segunda vez por Teyma (2010-2011), Silva aseguró a El Observador que pidió licencia –primero reglamentaria y luego sin goce de sueldo– en la Ursea. Antes de agotar la licencia sin goce de sueldo, en octubre de 2010, pidió un pase en comisión desde la Ursea hacia el Parlamento, donde se desempeñó como asesor del senador Pedro Bordaberry.
Siempre que pasó en comisión, Silva siguió cobrando el sueldo como secretario general de la Ursea, amparado por la normativa.
Pese a que Silva explicó su situación y desde la Ursea señalaron que no es competencia directa del organismo regular a una empresa constructora, algunos dirigentes frenteamplistas entendieron que la situación era “grave”.
Desde el comando de Talvi, en tanto, respaldaron al candidato a vicepresidente y aseguraron que las críticas del FA responden a la “desesperación política”.
La trinchera oficialista
El senador del Movimiento de Participación Popular (MPP), Charles Carrera, señaló en un tuit que Silva “recibió –por años– sueldos de ambos lados del mostrador, trabajó al mismo tiempo en la Ursea y Abengoa”.
En diálogo con El Observador, el legislador aseguró que el argumento de que la filial del grupo que genera energía abrió en 2014 “no es atendible”.
“Para mí el funcionario público tiene que defender siempre la función”, señaló, al tiempo que agregó que Teyma “hace muchísimo años que está vinculada a Abengoa”.
Leonardo Carreño
“Con mi equipo de asesores vamos a realizar un pedido de informes a la Ursea, así como ver también cómo acceder a los datos del Banco de Previsión Social”, afirmó Carrera.
“Es una denuncia grave, es una empresa que giró en el rubro de energía y la Ursea es una unidad que tiene que ver con eso”, apuntó.
Además, Carrera investigará si Silva incumplió el decreto 30/003 que regula la conducta de los funcionarios públicos, así como si hubo una conjunción de interés público y privado.
Según el legislador, en la normativa hay artículos que “castigan esas prácticas” en las que “incurrió” Silva. “Queremos utilizar y aprovechar esta situación para votar esta ley en Diputados”, dijo, en relación a un proyecto de ley para crear un código de ética para los funcionarios públicos que, por el momento, tiene media sanción y está a la espera de que la Cámara de Representantes se pronuncie.
La defensa colorada
Por su parte, el candidato a diputado por Ciudadanos, Felipe Schipani, señaló a El Observador que “es todo una gran infamia”, producto de la “desesperación política” del FA.
“Advierten que el Partido Colorado está creciendo, que ellos no están bien posicionados políticamente y recurren a estas cosas”, señaló el prosecretario general de los colorados.
Además, consideró que el ataque a Silva responde también a las críticas que recibe “día por medio” el candidato Talvi. “Le están pegando a Talvi día por medio. Astori, Mujica... Le está pegando todo el mundo al Partido Colorado”, afirmó.
“Es una gran infamia porque es evidente que no hay ninguna incompatibilidad en los roles que ocupó Robert, ni ética ni jurídicamente. Porque él era asesor de Teyma Construcción y no estaba regulado bajo la Ursea”, precisó.
“¡Una empresa constructora! Empezó con el tema de energía en 2014. Robert se fue en 2011, tres años antes”, exclamó.
Leonardo Carreño
Según el candidato a diputado, el FA debería preocuparse por las denuncias en relación a la gestión del Centro Uruguayo de Imagenología Molecular (Cudim) y las supuestas irregularidades del extupamaro Henry Engler.
Consultado sobre los pases en comisión de Silva, en los que siguió cobrando como secretario general de la Ursea, Schipani señaló que el exconsejero del Codicen “no era ningún ñoqui”.
“Estaba trabajando en el Parlamento, como asesor de la bancada de Vamos Uruguay. Coordinando los equipos técnicos y después tuvo a su cargo la elaboración del programa de gobierno”, explicó.
“No era que estaba cobrando un sueldo en la casa. Estaba todos los días en el Parlamento y asesoró en todas las Rendiciones de Cuentas, en todos los proyectos... No hay nada que no se ajuste a los estándares éticos”, concluyó Schipani, que también fue asesor de Vamos Uruguay durante esos años (2010-2015).
Silva, abogado y docente, trabajaba en el Consejo Directivo Central (Codicen) cuando concursó en julio de 2004 para el puesto de secretario general de la Ursea. Quedó seleccionado y en mayo de 2005 empezó a cumplir funciones de secretario general. Sin embargo, recién en noviembre de 2006 el Poder Ejecutivo regularizó su situación y pasó a ser contratado de la Ursea. Cuando eso pasó, Silva renunció a Teyma Construcción. En octubre de 2010 pasó en comisión al Parlamento. Primero, con Bordaberry, después con la diputada Graciela Matiaude. A principios de 2016 fue electo como consejero del Codicen con el voto de los docentes. Silva dejó en reserva el cargo de secretario general de la Ursea mientras estuvo en el Codicen, organismo al que renunció cuando Talvi lo eligió como su compañero de fórmula.