Semana a semana la oferta se incrementa y los productores se muestran más vendedores por temor a que la industria siga bajando las referencias de precios, sabiendo que todavía queda mucho ganado en los campos y que se puede generar un cuello de botella con la salida de hacienda cuando caigan las primeras heladas. Esta situación parece estar detrás del ascenso de la faena a su nivel más alto del año en una semana con feriados, como fue la pasada.
En materia de precios, la mayoría de los novillos se negocian entre US$ 3,25 y US$ 3,30, aunque los mejores lotes pueden aspirar algún centavo más. En tanto, la negociación en la vaca está muy trancada, con una oferta abultada y muy poco interés de la demanda, y aquellos negocios que se cierran se hacen en el entorno de los US$ 2,90. Las entradas para los novillos ronda la semana y media, mientras que para las vacas están muy largas y superan los 15 días, con plantas que dan entradas para los primeros días de abril.
En lanares, aunque con menor oferta que se tradujo en una caída de la faena, los precios se mantienen firmes. El mercado presenta agilidad en las negociaciones y firmeza en precios. La referencia para el cordero se mantiene entre US$ 3,60 y US$ 3,65 y, en el caso de la oveja, en el eje de los US$ 3.
La Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG) bajó dos centavos su referencia para el novillo a US$ 3,31 y bajó nueve centavos la vaca a US$ 2,95. En ovinos, la ACG subió un centavo el cordero pesado a US$ 3,63 y el general a US$ 3,61, y subió cinco la oveja a US$ 2,96. Los datos de rendimiento de una planta causan preocupación entre los consignatarios, ya que novillos pesados rindieron claramente por debajo del 50%.
En el mercado de reposición, la abultada oferta y el ajuste en los precios del gordo hicieron caer las referencias en el remate de Plazarural. El promedio general de terneros se ubicó en US$ 2,17, un 2,3% menos que en el remate de febrero de la firma. Se logró una buena colocación de la oferta cercana al 90%.
La faena de vacunos alcanzó en la semana finalizada el 8 de marzo un acotado récord anual con 42.376 reses, 6% superior a la de la semana anterior pero todavía 17% inferior a la misma semana del año pasado. Se faenaron 22.418 novillos –54,3%– y 18.042 fueron vacas –43,7%–. Que la mayor faena semanal del año se haya dado en semana de Carnaval parecería mostrar un cambio de actitud de los productores. En el acumulado del año se llevan faenadas 373.339 cabezas, 17,6% por debajo de las 453.324 que se llevaban a esta altura en 2013.
La faena semanal de ovinos bajó a 21.036 cabezas, 24,6% inferior a las 27.894 reses de la semana pasada y 26,1% menor a la misma semana del año pasado.
El índice INAC para el kilo de novillo bajó mínimamente de los US$ 3,429 el kilo a US$ 3,426, siendo 12,9% menor al precio que tenía un año atrás. En cambio el kilo de vaca INAC aumentó, pasando de US$ 3,157/kg a US$ 3,165/kg, precio 14% inferior al que tenía en 2013.
El precio promedio de exportación para la carne vacuna en la semana finalizada el 1° de marzo subió de US$ 3.640/t a US$ 3.879/t. El promedio de las últimas cuatro semanas móviles aumentó a US$ 3.799, 2,7% inferior al mismo período de 2013. En cuanto al volumen exportado en dicha semana se alcanzó el mayor, con 7.122 toneladas peso canal.
En el mes de febrero las exportaciones de carne bovina totalizaron 24.246 toneladas, superando las 21.214 de enero. El Nafta (bloque económico formado por Canadá, Estados Unidos y México) fue el principal comprador de la carne uruguaya con 7.010 toneladas. El crecimiento estuvo dado por un aumento en las compras por parte de Canadá que adquirió 3.622 toneladas, 87% más que en enero.
El precio de exportación para la carne ovina se ubicó a US$ 4.052/t, el ingreso promedio de las últimas cuatro semanas subió a US$ 4.129/t, 6% por arriba comparando con igual período de 2013.
Tal vez esta semana empieza a marcar el comienzo en la recuperación en la actividad de la industria frigorífica. La presión sobre los precios marca de todos modos una situación en la que la inversión del sector ganadero puede quedar cuestionada, pero muchos novillos alcanzarán un peso en el que necesariamente deberán ser ofertados.