El Inter de Milán rompió todo pronóstico y se llevó de su visita al Juventus Turín un neto y meritorio triunfo (1-3), haciendo suyo el denominado "derbi de Italia", que corresponde a la undécima jornada liguera.
Y es que al "derbi de Italia" se presentaban dos equipos con momentos bien dispares. Un Juventus líder en propio campeonato y en su grupo de la Liga de Campeones (ya clasificado para los octavos de final), que aún no conocía la derrota esta campaña en partido oficial, y con la única baja notable de Gianluca Zambrotta.
Bajas cubiertas por el técnico interista Alberto Zaccheroni con el inédito trío defensivo formado por el colombiano Iván Córdoba, Adani y el paraguayo Gamarra, y en ataque con el dúo formado por el explosivo y rápido joven Martins y el espigado Julio Cruz. Y los cinco, desde luego, cumplieron con notable.
Zaccheroni deseaba romper con presión y velocidad a la potente pero algo lenta por el centro defensa juventina y pronto logró su objetivo: en una rápida colada de Martins, cortada en falta al borde del área por el uruguayo Paolo Montero, llegó el 0-1 (m.12).
El Inter estaba rompiendo los pronósticos y, además, rompía con su presión a un Juventus que fatigaba en construir la maniobra, no sabía quitarse de encima al rival y sufría ante el rápido contragolpe visitante.
Pero el Juventus, pese al esfuerzo del checo Pavel Nedved, no estaba con las ideas frescas y en ataque evidenciaba que aún a Alessandro del Piero le queda mucho para recuperar la forma.
Pero era el Inter, eficaz en defensa, buen sacrificio y apoyos entre líneas, y un sereno y notable filtro en el centro del campo, quien mayor peligro llevaba con sus contragolpes a la meta rival. Así, Buffon (m.59 y 66) evitó ante Martins un nuevo tanto interista.
El Juventus esta campaña no había estado en tanta dificultad como hasta entonces. Lippi se jugó la baza de Conte y de Miccoli por Appiah y Nedved; es decir, jugaba con cuatro delanteros: Di Vaio, Del Piero, Trezeguet y Miccoli. La descompensación del equipo era evidente. Lo pagó casi a continuación, cuando Martins, en un nuevo robo de balón, estableció el 0-3 (m.75).
Curiosamente, el Inter, jugando sin su teórico jugador más temible (Vieri), se llevaba el triunfo del estadio "Dell'Alpi" y dejaba en evidencia que el Juventus es humano y no el equipo intratable que se dice.
(EFE)