Ricardo Alarcón, presidente de Nacional, no se rinde. Es que la guerra contra la violencia se libra batalla a batalla, por no decir partido a partido. Es que, pese a la inversión realizada, los hechos que se registran en el Parque Central no lo dejan dormir tranquilo.
El partido más difícil de Alarcón
El Parque Central queda habilitado y sancionan a Nacional con US$ 10.000