La Asociación Americana de Angus publicó un análisis de tres generaciones con datos de 171.475 animales para ver las tendencias de los principales indicadores de la raza desde 1972. La conclusión más útil es que la raza logró aumentar significativamente los parámetros de crecimiento –peso al destete y peso final– al mismo tiempo que reduciendo el peso al nacer y sin aumentar en la misma proporción la altura adulta del rodeo. Un fenomenal trabajo de selección de 30 años. De hecho, EEUU produce mucha más carne vacuna que en esa época, con muchas menos cabezas y con una calidad de carcasa muy superior. La productividad del rodeo ha explotado a partir de las mediciones y el trabajo de selección.
Los productores que no tienen restricción de forraje pueden focalizarse en los atributos de crecimiento, mientras que quienes deben cuidar no excederse en tamaño se les recomienda una selección que contemple una combinación de atributos. Hay un indicador que es de poco uso en nuestros barrios (por lo menos en Argentina) y que considero de altísimo valor y utilidad, que se denomina $EN (“dollar energy”) en EEUU.
Este indicador, que se define como “el ahorro energético de una vaca para criar su ternero y mantenerse en una condición corporal aceptable”, es “el” indicador que nos permite muy rápidamente identificar las líneas genéticas que mejor funcionan a pasto respecto a las que demandan altas raciones energéticas. Como el indicador es un valor de “ahorro” sería deseable que fuera lo más positivo posible, para quienes quieran focalizar en la producción a pasto. En nuestros países puede tener una importancia diferente. Naturalmente este indicador también tiene bastante influencia en el tamaño de nuestra vaca adulta: es muy difícil que una línea genética que se desempeña bien “a pasto” tenga un frame excedido. Es uno de los indicadores que permiten ubicar muy rápidamente “hacienda moderada”. Un indicador imperdible.