Hasta los 34 años, León Tchekmedyian vivió en Uruguay. Es que por más de que soñaba con vivir en el exterior, aún no había llegado el empujón que necesitaba. Pero en 2014, su esposa recibió una oferta de trabajo en Nueva York y los dos emprendieron viaje hacia la gran manzana.
“Quisimos venir como algo pasajero, no definitivo”, contó a Café y Negocios. Sin embargo, ocho años después de su mudanza, Tchekmedyian afirmó que cada día es más complejo volver porque junto a su familia hicieron de Estados Unidos su nuevo hogar. De hecho, él tiene ciudadanía estadounidense y sus hijas son nacidas en el país.
Sobre la adaptación a la vida en Nueva York dijo que los primeros meses fueron de extrañar mucho a la familia, los amigos y la espontaneidad de Uruguay -“el ir viendo sobre la marcha”-, porque en Estados Unidos todo es más programado, desde los ámbitos sociales hasta los laborales. No obstante, trabajar en Nueva York es una buena oportunidad.
El graduado de Universidad ORT dejó su trabajo como administrador de redes en la organización sin fines de lucro, Liga de Defensa Comercial y cuando llegó a Nueva York empezó a trabajar en una empresa de soporte tecnológico, que le dio la experiencia necesaria para conseguir otro trabajo en la compañía tmg-emedia. Allí se desempeña como encargado de servicios de TI y ciberseguridad.
“Sos el golero y todo el mundo te está pateando al arco”, dijo sobre su rol en la institución.
¿Cómo describe la búsqueda de empleo en Nueva York?
El idioma fue una barrera para conseguir trabajo porque una cosa es comunicarte cuando estás de viaje en el país, pero otra bien distinta es hacerlo cuando vivís en el país y más aún, cuando intentás insertarte en el mercado laboral corporativo. Por eso me inscribí en un programa de especialización de inglés en New York University (Universidad de Nueva York, en español). Cuando terminé el curso pude conseguir mi primera posición en el mundo del IT en Estados Unidos.
Comencé a trabajar en una empresa de soporte tecnológico en la que mejoré mucho mi nivel de inglés. Esa fue una puerta de entrada al universo corporativo, porque empecé a tener entrevistas de trabajo con el mismo nivel que las hubiese tenido en español. Entré en tmg-emedia, hice carrera por unos años, avancé y llegué hasta ahora que soy socio y tengo un cargo de responsabilidad en la compañía.
¿Qué implica trabajar en Nueva York?
Trabajar en Nueva York es como haber ganado los Juegos Olímpicos de los Negocios. Los deportistas de élite van a los Juegos Olímpicos y participar en la toma de decisiones de grandes empresas de Nueva York te hace un profesional de élite. Es un nivel al que no estamos acostumbrados en Uruguay, y yo tengo la suerte de poder estar en él.
Haber podido llegar a desarrollar mi carrera profesional en TI en un mercado tan competitivo como es Nueva York es un agasajo propio. Tener una posición de responsabilidad en la ciudad es difícil y mantenerla, aún más. Hacés una acción mal y el trabajo se terminó, porque hay una fila de personas esperando para tomar tu lugar.
¿Cuál es su trabajo en tmg-emedia?
Tmg-emedia es una empresa de larga trayectoria. Fue fundada en 1989 con tres líneas de acción: Consultoría, Desarrollo y Servicios de TI y Ciberseguridad.
Soy el director de Servicios Administrados de TI y Ciberseguridad, un área que brinda servicios de IT tercerizados para otras empresas. Si los usuarios de estas compañías tienen un problema y llaman al soporte técnico, ahí estamos nosotros.
Tenemos una amplia cartera de clientes, desde firmas de abogados hasta centros educativos y todos de diferente tamaño. Algunas instituciones tienen pocos empleados y otras cientos.
¿Por qué se especializó en ciberseguridad?
Siento que la ciberseguridad es un tema cada vez más peligroso. Hoy, con el Internet de las Cosas todo está conectado a la red, desde computadoras hasta electrodomésticos y equipamiento médico. Entonces, un ciberataque a nivel global puede impactar mucho a nivel social, incluso en la pérdida de vidas.
La ciberseguridad es un tema de manejo de riesgo, y por eso tomo el tema con tanta importancia.
Forma parte de una misión para evangelizar sobre ciberseguridad propuesta por el Departamento de Comercio de Estados Unidos, ¿cómo obtuvo ese rol?
El Departamento de Comercio de Estados Unidos hizo un llamado a empresas del país, buscando compañías que tengan alta reputación y experiencia en materia de ciberseguridad para poder formar parte de una misión para mejorar los mercados en América del Sur que se llevará a cabo los primeros días de abril.
Por un lado, es para que las empresas expertas en ciberseguridad puedan establecer lazos con la región. Por otro lado, es porque las empresas de Estados Unidos van a exigir que, en un negocio, el país vendedor tenga protección de datos. Así, las estadounidenses evitan recibir ataques a través de otras empresas. Entonces, el Departamento de Comercio busca que la región esté mejor en niveles de ciberseguridad para que no se utilice a América del Sur como base del tráfico malicioso hacia Estados Unidos.
¿En qué consiste la misión?
En que las compañías con experiencia comprobada en Estados Unidos ingresen a los mercados de la región con profesionales calificados y nuevas tecnologías y los ayuden a mejorar en materia de ciberseguridad.
Básicamente, en cada país se van a hacer conferencias donde se presentarán los representantes de las 12 compañías elegidas por el Departamento de Comercio para hablar sobre el tema y mostrar su trabajo.
Desde mi punto de vista, esta misión también es un buen momento para extender la presencia de la compañía que represento. Es una oportunidad para buscar talento en la región y conectarlo con Estados Unidos.
¿Cuáles son sus planes a futuro?
Me gustaría abrir un ala de tmg-emedia en Uruguay, no solo para ofrecer nuestros servicios sino también para reclutar talento y traerlo a trabajar a Estados Unidos, que haya compañías uruguayas que entren al mercado del país a través de tmg-emedia.
¿Cuál es el logro del que se siente más orgulloso?
Desarrollé algo similar a Plan Ceibal para un distrito escolar de Nueva York; en el que cada estudiante recibió una computadora.
Fue un proyecto súper desafiante. Durante un año llevamos a cabo el plan de trabajo junto con mi equipo: compramos todas las computadoras, hicimos la instalación, le enseñamos el manejo a los profesores y a los estudiantes e hicimos la seguridad de las computadoras, tanto en el sitio escolar como en otras redes porque los estudiantes se llevan las computadoras a sus casas.
En esa institución los niños no tenían computadoras y de un día para el otro, se pudieron ir con una a la casa.