El ritmo de creación de empleos en Estados Unidos disminuyó fuertemente en junio después de varios meses de una expansión robusta, informó el viernes el gobierno, luego de que los empleadores contrataran menos de la mitad de los trabajadores previstos por los expertos.
Los totales de empleos nuevos en abril y mayo fueron rectificados a la baja, a 324.000 y 235.000 respectivamente, de 346.000 y 248.000 en los cálculos originales.
En una señal de una debilidad más amplia, la semana laboral promedio cayó a 33,6 horas en junio, de 33,8 en mayo, la más corta desde una igual de 33,6 horas en diciembre.
Sin embargo, la inesperadamente fuerte desaceleración del mes pasado podría dificultar al presidente estadounidense George W. Bush, enarbolar la bandera de un creciente impulso económico en su campaña para la reelección en noviembre.