5 de noviembre de 2011 23:31 hs

La innovación pasó en algunos años de ser una temática ajena al interés de los empresarios a una inquietud cada vez más presente en organizaciones privadas y públicas. Sin embargo, el trabajo de investigación realizado en el país y la aplicación de nueva tecnología a la producción local aún es insuficiente para impulsar sostenidos procesos de desarrollo, según advierten los especialistas.

Por un lado la preocupación de las autoridades –que llevó a la creación de una agencia especializada para ejecutar políticas públicas específicas– y el interés de actores privados por desarrollar investigaciones y negocios innovadores, permitirá este año que se apoyen proyectos de inversión por US$ 25 millones.

Un siglo después de que Joseph Shumpeter, el célebre economista austríaco, señalara a la innovación como el motor del crecimiento económico, Uruguay parece querer tomar cartas en el asunto.

Más noticias

En sus tres años de existencia, la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) recibió 596 proyectos de inversión por US$ 26 millones, de los cuales, se apoyaron 244 propuestas y se otorgaron subsidios por US$ 13,2 millones, informó a El Observador Rafael Canetti, vicepresidente del organismo con datos cerrados al primer semestre de este año.

Fondos

Del monto asignado para 2011 por la ANII (US$ 25 millones), corresponderán US$ 5 millones para proyectos de innovación empresarial, US$ 3,5 millones a fondos sectoriales y US$ 2 millones para la creación de servicios científicos-tecnológicos para apoyar al sistema productivo.

Se destaca además el apoyo que se otorgará al ámbito científico, con US$ 6 millones para financiar el Sistema Nacional de Investigadores –integrados por más de un millar de profesionales– y US$ 2 millones para pagar licencias para que el sistema educativo y las empresas públicas accedan a 15 mil revistas internacionales de publicación científica y tecnológica.

El actual escenario del país en materia de prácticas innovadoras aplicadas a la producción presenta heterogeneidad y escaso desarrollo, según la indica un reciente informe de la Comisión Económica Para América Latina (Cepal).

Las firmas en Uruguay –al igual que la mayoría de los países de la región– “concentran sus actividades científicas y tecnológicas en la adquisición de maquinarias y equipos”, señala el organismo. Eso contrasta con la situación de los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), donde las empresas dedican “un alto porcentaje de sus ventas a ampliar el acervo de conocimientos y formular nuevas aplicaciones”.

Cepal considera que la cooperación entre las empresas y los institutos de investigación científica y tecnológica en Uruguay –y Argentina– es superior al resto de América Latina, aunque se está lejos de alcanzar niveles satisfactorios, afirma el documento.

En ese sentido, Micaela Camacho, investigadora del Instituto de Competitividad de la Universidad Católica y especialista en temas de innovación, consideró que las relaciones entre la academia y el sector productivo en Uruguay deben afianzarse, e indicó que a los empresarios locales “les cuesta mirar en largo plazo”.

“La presión del día a día les inhibe planificar. Si bien los empresarios reconocen poseer recursos humanos talentosos, estos se pierden por dedicarlos a apagar incendios”, dijo la experta.

Los ejecutivos tampoco destinan recursos a la innovación, “porque la perciben riesgosa”, aseguró Camacho.

Por otra parte, Cepal destaca la necesidad de que los Estados financien las iniciativas que empleen métodos innovadores y destacó el papel de Uruguay en esa línea. A su vez, resaltó “los avances” que significó en el país el “fortalecimiento de la institucionalidad para la innovación” y “la mayor sincronización entre apoyo a la innovación y al desarrollo de sectores productivos estratégicos”.

Por otra parte, la modificación de la ley de Inversiones supondrá un nuevo capítulo para la innovación. El director de Industria, Sebastián Torres, dijo a El Observador que los proyectos innovadores que busquen exoneraciones tributarias podrán beneficiarse por partida doble. Por un lado, podrán obtener una exoneración por la participación de la investigación y desarrollo en la inversión y, por otro, por generar productos de alta tecnología, explicó Torres.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos