La utilización de fideicomisos financieros como opción de fondeo registró un fuerte crecimiento en los últimos años en el mercado de valores, reflejando las ventajas que ofrece este instrumento para las empresas e inversores respecto a otras alternativas de financiamiento como las obligaciones negociables (ON). Entre 2010 y 2014, el circulante derivado de fideicomisos emitidos a través de la Bolsa Electrónica de Valores (Bevsa) se multiplicó casi por cuatro, mientras que el de ON casi se duplicó, según reportó Bevsa en un informe que divulgó ayer.
En el mencionado período, Bevsa pasó de 34 a 67 instrumentos operativos, alcanzando unos US$ 1.400 millones en títulos vigentes. El número de emisiones vigentes por fideicomisos financieros pasó de 10 a 25 en los últimos cuatro años, totalizando actualmente un circulante de US$ 552 millones, al tiempo que la cantidad correspondiente a ON trepó de 16 a 25, sumando US$ 744 millones.
“Los fideicomisos financieros permiten separar del patrimonio del emisor un conjunto de activos que actúan como garantía, lo que brinda mayor seguridad al inversor en caso de iniciarse un proceso de liquidación. Al mismo tiempo, no tienen las exigencias en cuanto a capital físico como respaldo que caracterizan a las ON, lo que los vuelve más atractivos para un mayor número de potenciales emisores”, explicó Eduardo Barberi, gerente general de Bevsa.
El ejecutivo destacó que en los últimos dos años se han “sofisticado” las emisiones de fideicomisos financieros. En ese sentido, comentó que se lanzaron al mercado certificados de participación, que son títulos de deuda con renta variable, asociados a explotaciones forestales y a inversiones inmobiliarias.
“Todavía hay espacio para crecer y para aprovechar las ventajas de los fideicomisos. Se trata de una herramienta que, por ejemplo, podría contribuir a canalizar fondos no solo de inversores institucionales, sino de otro tipo de inversores deseosos de productos financieros innovadores, que permitan cristalizar proyectos relacionados con inversiones en infraestructura que tanto necesita Uruguay para consolidar el crecimiento económico registrado en los últimos años”, culminó Barbieri.
Dólar volvió a bajar en la plaza local El dólar volvió a bajar ayer su cotización en el promedio de las operaciones interbancarias. Con una caída de 0,49%, se ubicó en $ 23,589. Durante las últimas seis operativas la moneda estadounidense bajó de precio en la plaza local y en un caso –el miércoles pasado– mantuvo su cotización sin cambios. En lo que va de noviembre, acumula una baja de 1,9%, alcanzando los niveles más bajos desde mediados de agosto. En la pizarra al público, el dólar bajó 10 centésimos, a $ 23,3 para la compra y $ 23,9 para la venta. En lo que va del año, el billete verde subió 10,3%.