25 de septiembre de 2015 5:00 hs

A un mes exacto de la polémica resolución de esencialidad, el gobierno sigue entreverado en el conflicto de la educación. Ahora el debate se centra en el uso de la fuerza para desalojar a manifestantes que apoyaron una ocupación de estudiantes. Hace un mes la preocupación del presidente Tabaré Vázquez era frenar los paros, que en el marco de la lucha por el Presupuesto dejaron a miles de niños y jóvenes sin clases. Pero al contrario de lo que esperó el mandatario, la esencialidad trajo consigo más paros y movilizaciones. Esta semana el problema fue la ocupación de las oficinas del Consejo Directivo Central (Codicen) de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) por parte de la Coordinadora de Estudiantes de Enseñanza Secundaria (CEEM), que distorsionó no solo el normal funcionamiento de la ANEP, sino también de otros organismos públicos que tienen oficinas en el mismo edificio.

Tras frustrarse diversas negociaciones, el Ejecutivo dispuso el desalojo por la fuerza, lo que ocasionó incidentes que terminaron con 13 personas detenidas y 24 policías heridos. La acción policial provocó la reacción de los sindicatos, que fijaron nuevos paros.

"La autoridad del Codicen se marcó en todo momento y su actitud es el diálogo, más allá de que este a veces no alcance buenos resultados", afirmó Motta.

Tanto en un episodio como en otro, el Codicen, organismo rector de la enseñanza, casi no apareció y su silencio llamó la atención.

Más noticias

En ambos casos, el organismo optó por emitir un comunicado público luego de salvada la crisis. La primera vez lo hizo inmediatamente levantada la esencialidad con el objetivo de informar el normal dictado de clases al otro día. El miércoles, tras el desalojo de su sede, lo hizo de tarde, luego del pronunciamiento de otros organismos y ministerios, entre ellos, el de Educación y Cultura (MEC), y de los propios sindicatos. Así fue que su comunicado no tuvo mucho de novedad y poco aportó a aclarar los hechos.

Sin embargo, en este caso ni siquiera informó sobre el dictado de clases durante estos días, ni cuestionó la decisión de los sindicatos de determinar la paralización de las actividades el martes de madrugada, cosa que sí estuvo en discusión en el Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT, que analizará esas resoluciones la semana próxima, dado que se entendió que se perjudicó a la población.

Trabajo escondido

En diálogo con El Observador, la consejera del Codicen Laura Motta aseguró que más allá del bajo perfil público que adoptó el organismo, "en ningún momento este dejó de actuar y de estar presente en el proceso".

"Hemos cumplido con nuestra función. Tal vez si hubieran sido otros los que ocupaban este lugar, la forma de acción hubiese sido diferente, pero nosotros hemos estado tratando de solucionar el tema, que es nuestro deber", indicó. Al respecto, subrayó que en ningún momento cortaron el diálogo con la CEEM y que además continuaron su trabajo, atendiendo "todo lo que tiene que ver con la educación".

Del mismo modo, Motta negó que la autonomía del ente haya quedado cuestionada por su poca presencia pública en detrimento del MEC o de otras autoridades. "La autoridad del Codicen se marcó en todo momento y su actitud es el diálogo, más allá de que este a veces no alcance buenos resultados", afirmó.

Consultada por la tardanza en emitir el comunicado del miércoles, la jerarca expresó que desde la mañana se reunieron con los directores de los consejos desconcentrados (Primaria, Secundaria, UTU y Formación Docente) para escribir la proclama, pero que "como órgano colectivo se debe dar un tiempo de discusión previo". En ese sentido, afirmó que el organismo "asumió las cosas en el momento en que debía hacerlo". A su vez, explicó que si el Codicen no emite comunicado informando sobre el dictado de clases en épocas de paro es porque sabe que "la mayoría de los padres están mandando a sus hijos a clase", a pesar de la medida.

Ayer Búsqueda informó sobre la disconformidad que existe en el Poder Ejecutivo sobre el accionar del Codicen ante estos acontecimientos. Sin embargo, Motta manifestó desconocer dichos cuestionamientos. Por su parte, el consejero del Codicen en representación de los docentes, Néstor Pereira, admitió al semanario estar al tanto de la molestia del Ejecutivo ante la actitud del organismo. "Sabemos que es así, pero nuestra preocupación es, fue y será la participación y la seguridad de los estudiantes", afirmó. Por su parte, Motta aseguró desconocer la disconformidad por parte del gobierno.

Por otra parte, el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, se quejó anoche de las críticas de quienes reclamaron desalojar el Codicen y luego hicieron cola para criticar a la Policía. Al ser entrevistado por el programa En la mira de VTV, señaló la actitud "vergonzante" de compañeros del Frente Amplio y organizaciones sociales, quienes pedían actuar para sacar a los ocupantes pero luego en comunicados públicos primero cuestionaron la represión, antes de ir contra el movimiento radical Plenaria Memoria y Justicia, que lidera Irma Leites.


Así fue la ocupación en el Codicen

El presidente del Codicen, Wilson Netto, contó días atrás en rueda de prensa cómo se efectuó la ocupación de los estudiantes. Según señaló, el viernes 18 los jóvenes se hicieron presentes en las oficinas exigiendo una reunión para negociar más dinero para la educación. Como no quedaron conformes, “entendieron que no querían dejar las instalaciones. Invitamos a dejarlas, pero había mucha exaltación y estimamos, en función del número importante de menores, esperar a tener las conversaciones adecuadas”, dijo.




Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos