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En Italia ganó el discurso euro escéptico y contra la inmigración

El Movimiento Cinco Estrellas y la Liga Norte reclaman su derecho a formar gobierno

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06 de marzo de 2018 a las 05:00

Un ex diseñador web napolitano que también trabajó de camarero y en la construcción es la cara del partido más votado de Italia.

Luigi Di Maio, de 31 años, reivindicó este lunes el derecho a formar gobierno en Italia después que su partido –Movimiento Cinco Estrellas- recogiera más votos que cualquier otra agrupación política en las elecciones el domingo con el 32% de los sufragios. Una coalición de partidos de derecha liderada por la Liga Norte recogió el 37%de los votos, pero ninguno de esos partidos por sí mismo pudo alcanzar al Movimiento Cinco Estrellas.

La victoria de esta formación antisistema, fundada hace diez años por el cómico Beppe Grillo, dice mucho sobre los cambios políticos y sociales que se ven en Europa y en otras partes del mundo desde hace algunos años: outsiders que llegan a la política con el acento en la gestión y una agenda que privilegia la protección de la identidad nacional por sobre cualquier otra cosa.

En este sentido, no es difícil notar que Italia votó este domingo en sintonía con los británicos que optaron por el Brexit, los estadounidenses que dieron la victoria a Donald Trump y otros países de Europa donde la extrema derecha vive un nuevo impulso.

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De hecho, este movimiento tiene un origen común con el "voto castigo" que tuvo lugar en otras partes del mundo. Su poder emerge directamente del hartazgo de muchos italianos por la corrupción y por la falta de respuestas del establishment político a los problemas sociales. Así fue como Grillo, junto al empresario Gianroberto Casaleggio, logró casi 8,7 millones de votos en las elecciones de 2013.

La llegada de Di Maio al liderazgo del partido ya mostraba una nueva cara. No fue elegido por sus pares ni el fruto de una elección interna, sino que se convirtió en candidato de la agrupación gracias a una votación en la web contra la que no tuvo ningún otro rival.

Con una carta de presentación contraria a la clase política tradicional, tal como exhibió Trump en Estados Unidos, el Movimiento Cinco Estrellas puso el acento en las críticas a la Unión Europea y la inmigración como sus caballitos de batalla para la elección. Y, a juzgar por los resultados, más de 11 millones de italianos simpatizaron con sus dardos.

Las ideas

Al igual que la Liga Norte, el Movimiento Cinco estrellas es uno de los partidos italianos considerados como "euroescépticos" por su descreimiento y diferencias con Bruselas. En sus discursos de campaña el movimiento advertía sobre la necesidad de hacer una "profunda" reforma de la Unión Europea lo cual incluye terminar con la política de austeridad que exige Bruselas.

Sin embargo, hay quienes notan que con Di Maio, los movimentistas hicieron un esfuerzo por transmitir una imagen menos radical que la que proyectaba el partido con Beppe Grillo. Por ejemplo, el partido eliminó su propuesta de un referéndum sobre el euro. Y, de forma interesante, el partido defiende algunas ideas que podrían ser consideradas como progresistas: la necesidad de una renta básica universal, la protección del medio ambiente y la democracia participativa que pregona.

Más seguridad y mano dura contra los inmigrantes irregulares fue otra de sus promesas que situó a la agrupación en el ala derecha del espectro político italiano junto a la Liga Norte. Todos ellos se vieron beneficiados, además, por una economía que no despega, el aumento de la pobreza y del desempleo.

Pero en el discurso conservador, la inmigración ilegal -sobre todo de las costas libias- juega un papel preponderante. Desde el 1 de enero de 2017 hasta el 29 de diciembre de ese año, un total de 119.310 inmigrantes fueron rescatados en el mar y posteriormente trasladados a puertos italianos, un 33,86 % menos que los 180.380 que llegaron en 2016, según los datos del miniterio del interior italiano. Esa presión migratoria tuvo un peso distintivo en la campaña tal como lo intepretó este lunes el presidente de Francia, Emanuel Macron, este lunes.

"Tomo nota que, en el mundo en que vivimos, podemos defender ideas bonitas, pero no podemos defenderlas abstrayéndonos de la dureza del contexto. Italia ha sufrido, sin ninguna duda, una fuerte presión migratoria", dijo.

El estado de la Unión

Con la consolidación de la derecha italiana en el poder se da continuidad a un ciclo que persigue a Europa. En Francia, Holanda, Austria y Hungría, entre otros países, los radicales de derecha han logrado espacios para esparcir su mensaje.

El horizonte de la Unión Europea se vuelve difuso. La salida del Reino Unido dejó en soledad a Francia y Alemania. Esta votación en Italia sugiere ahora que la tercera economía euro no será parte fundamental del renacimiento de la organización regional.

Pero la principal preocupación italiana ahora está en otro lado: poder forma un gobierno que ponga en marcha al país.

¿El último acto político de Berlusconi?

Silvio Berlusconi, un ícono de la política cuya historia en los últimos 25 años se mezcla con la de Italia, perdió el domingo por primera vez el liderazgo de la derecha de su país.

El magnate y tres veces primer ministro, figura entre los grandes perdedores de los comicios del domingo pese a que su coalición de derecha resulta la primera fuerza en el Parlamento con el 37% de los sufragios.

La victoria de la xenófoba Liga Norte frente al partido de Berlusconi, Forza Italia, con el que se presentó a los comicios aliado, marca el final de una era para el multimillonario político, de 81 años, que ha sobrevivido a numerosas batallas y escándalos judiciales y sexuales desde que llegó a ser primer ministro en 1994.

"Fuimos penalizados porque no pude presentarme personalmente", comentó el magnate en privado a unos allegados, al referirse a su inhabilitación por fraude fiscal hasta el 2019.

Il Cavaliere resucitó con el rostro acartonado tras someterse a varias operaciones de cirugía plástica, y participó en incontables programas de televisión con el pelo teñido y un fuerte maquillaje para cubrir los varios liftings y retoques.

La sentencia de muerte política de Berlusconi fue decretada varias veces en su carrera. La pregunta es si esta es la definitiva.

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