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Entre lágrimas, Michelle Suárez reconoció que mintió y falsificó

La exsenadora admitió que adulteró firmas y que dio falso testimonio ante la Suprema Corte

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21 de abril de 2018 a las 05:00

En ese momento estaba muy atemorizada y ahora estoy diciendo todo lo que pasó. Sí, falté a la verdad en la Suprema Corte de Justicia". Con esas palabras, la exsenadora del Partido Comunista Michelle Suárez reconoció este jueves que les mintió a los cinco ministros de la Suprema Corte de Justicia sobre las falsificaciones de firmas por las que es investigada. El juez Marcos Seijas resolvió procesarla con prisión por falsificación y estafa.

Suárez lloró durante la audiencia. Reconoció haberse equivocado y lamentó no poder volver el tiempo atrás. Confesó que falsificó las firmas y admitió que su accionar le generó erogaciones al Estado. "Admito que cometí un error en esta cuestión. Lamentablemente no lo puedo cambiar", señaló.

Dijo también que no recuerda cómo la ubicó la clienta que la contrató durante un juicio en el que un padre perdió la patria potestad de su hija. Sostuvo que "como los padres estaban de acuerdo" involucró a su socia, Rosario Sánchez, para que patrocinara al hombre durante el litigio. "Cometí el error que si estaban de acuerdo los padres hice la firma como de mi socia, la doctora Sánchez, cuando en realidad ella no había firmado", dijo.

Asimismo, reconoció que su socia nunca se enteró de que estaba patrocinando a una persona en un proceso de pérdida de la patria potestad.


Suárez contó que falsificó la firma del padre delante de un funcionario judicial. Según su versión, la madre de la niña le dio un papel con su firma y la de su expareja, de donde obtuvo la muestra para hacer la falsificación después.

"Yo confié, y su estado emocional (el de la madre) afirmaba o respaldaba los hechos que contaba de una anécdota tras otra, y por lo tanto hice fe", agregó.

Por otra parte, negó haber recibido de su clienta entre $ 60.000 y $ 80.000 durante el proceso. Dijo que la madre de la niña gastó entre $ 20.000 y $ 30.000 por concepto de timbres y honorarios, algo que fue confirmado después por los documentos que presentó la nueva defensa de su clienta.

La fiscal Sylvia Mascaró le preguntó durante la audiencia si no falsificó firmas en otros casos. Suárez no descartó que eso hubiera ocurrido y ofreció su colaboración para aclarar esas situaciones, si llegaran a surgir.

Afirmó también que no pensó que podría ser descubierta por las falsificaciones que hizo durante el proceso de pérdida de la patria potestad.


La exsenadora también reconoció que falsificó la firma de su clienta durante un juicio por cambio de sexo. Dijo haber recibido honorarios de su patrocinada cuando terminó el proceso.

Los cuatros delitos de falsificación refieren a las rúbricas que fraguó en los expedientes vinculados a pérdida de patria potestad y cambio de sexo.

También se le imputó un delito de estafa por entender que con esa actitud engañó al Estado en juicios basados en documentos falsos, además de un delito de falso testimonio ante la Suprema Corte de Justicia.

Suárez presentó testigos que informaron que no puede ser recluida porque necesita de dos personas para higienizarse.

La exsenadora fue revisada por un médico y se resolvió que no ingrese a un centro penitenciario. Tendrá habilitación para abandonar su domicilio solo para controles médicos y en seis meses volverá a ser evaluada por un médico forense.

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