Noche tranquila en Valparaiso. Eduardo estaba en su cuarto descansado. Inesperadamente el sommier se empezó a mover. Fueron 10 o 12 segundos que lo dejaron a escasos centímetros de la pared. Cuando todo pasó no sabía qué hacer. "Estaba viviendo mi primer temblor en Chile. Me quedé sin reaccionar. La pasé mal", rememoró Eduardo Espinel desde Valparaiso donde convive con los fenómenos naturales que dos por tres se ensañan con Chile.
Espinel entre temblores e incendios
El técnico extraña la siesta de Colonia, se enloquece con el tránsito y se desvive por comer un guiso