Rio de Janeiro se prepara este domingo bajo la lluvia para abrir su fastuoso desfile de Carnaval, mientras las celebraciones que ya ganaron las calles de la Ciudad Maravillosa continúan en el resto del país, principalmente en Bahía y Pernambuco.
Con un ojo en las previsiones del tiempo y rezando porque la lluvia conceda una tregua, los miembros de las escolas -con entre 3.000 y 5.000 componentes- y sus simpatizantes aguardaban expectantes el inicio de los desfiles por la pasarela de 700 metros en la avenida Marqués de Sapucaí.
Los boletos ya estaban agotados para las dos noches del Sambódromo, cada una con 70.000 espectadores que observarán puestas en escena de hechos de la historia y cultura de Brasil, que van desde los 100 años de inmigración japonesa a los 200 años de la llegada de la Corte portuguesa a Rio.
Originalidad de los 'enredos' (temas), vestimentas y el ritmo de baterías -bandas de percusión-, serán algunos de ellos.
Las restantes escolas que participaban de la primera jornada serán la Sao Clemente, Porto da Pedra, la conocida Salgueiro con una oda a Rio, además de la tradicional Portela, con un canto a la naturaleza.
Aquí las apuestas se concentran en estas tres últimas. Vila Isabel con un enredo dedicado a los trabajadores, la Grande Rio con uno sobre la importancia del gas natural y la Beija Flor con un redescubrimiento de Brasil.
Antes de la apertura del desfile del Sambódromo, Rio ya estaba en plena efervescencia con los 'blocos', grupos de carnaval callejero que convocan multitudes.
Por otra parte, en Salvador, Bahía (nordeste), se festeja desde el jueves con centenas de miles volcados a las calles para bailar y seguir a los 'tríos eléctricos' -camiones con bandas musicales- muchos comandados por famosos artistas como el músico y ministro de Cultura, Gilberto Gil, o la cantante Ivete Sangalo, la mayor vendedora de discos de Brasil en 2007.
(AFP)