La Fiscalía General de la Nación emitió un comunicado en el que se defiende de las acusaciones realizadas por la fiscal Gabriela Fossati, quien asegura que fue traslada de Fiscalía como "castigo" por sus constantes denuncias contra el nuevo Código del Proceso Penal (CPP).
El texto advierte que el organismo "tiene como política no discutir públicamente con los funcionarios de la institución, considerando que no es conveniente ni adecuado", debido a que los fiscales están sometidos a jerarquía administrativa, a lo que "se suma" el hecho de que Fossati "se encuentra de licencia médica por lo que se desconoce su actual estado de salud". Sin embargo, "dada la difusión mediática que han cobrado sus reclamos", el organismo decidió salir a responder.
En el comunicado, la Fiscalía General de la Nación asegura que no hubo "ningún tipo de inconveniente" en las más de sesenta designaciones en vía de ascenso y traslado de fiscales que se llevaron adelante la pasada semana, salvo en el caso de Fossati. Además, se señala que el traslado de Fossati no pudo efectivizarse debido a que se encontraba con licencia médica.
"Las designaciones se realizaron por actos administrativos motivados en razones de servicio y bajo la premisa constitucional de que el funcionario existe para la función y no la función para el funcionario", agrega.
La Fiscalía, además, aclaró que el traslado de Fossati desde una oficina que atendía los casos del nuevo Código del Proceso Penal, hacia una que trabaja con todos las investigaciones iniciadas antes del 1º de noviembre, y que son llevadas adelante bajo el viejo sistema penal, no supone "ningún menoscabo en sus derechos laborales" ya que se trata de dos fiscalías de la misma categoría.
Para Fossati, si bien es cierto que este cambio no implica ser degradada, la situación le genera "un doble perjuicio". En un comunicado que envió a la Asociación de Fiscales –al que accedió El Observador–, explicó que se trata de un cambio que no solicitó, y que se encuentra haciendo una maestría sobre el nuevo código, cuyos conocimientos no podrá aplicar porque estará trabajando con el sistema anterior.
Para Fossati su traslado es un "claro mensaje" de que "los díscolos recibirán su castigo".
Para la Fiscalía "la afirmación de que la designación en cuestión se trató de una sanción, contiene implícitamente una descalificación por la labor que desempeñan estas fiscalías, así como un menosprecio por los derechos de las personas comprendidas en la causas que allí se tramitan". Además agrega: "sostener que se trata de una persecución por sus expresiones constituye un agravio gratuito a quienes han propiciado y defendido la libertad de expresión de los fiscales en todas las instancias posibles, incluso en el Parlamento Nacional".
Este martes Fossati dijo en el programa Inicio de Jornada de Radio Carve que los fiscales no tienen garantías para investigar "algún caso cercano al poder". Al respecto, la Fiscalía respondió que esa afirmación "no solo es falsa sino agraviante".
Para Fossati –según consta en el documento que envío al gremio-, su traslado es un "castigo por haber solicitado públicamente la semana anterior una investigación a la oficina de Depuración, Priorización, Asignación (que se encarga de distribuir los casos que reciben los fiscales) por no cumplir con las exigencias impuestas por la ley orgánica: asignación objetiva de casos. Sin embargo, en el comunicado emitido por Fiscalía, se descarta que la distribución de casos no sea objetiva, y asegura que los criterios de distribución "son públicos y comunicados al Parlamento y al Poder Ejecutivo".