Puede ser simple concretar una larga charla con Diego Forlán, pero también muy difícil –según la época del año– porque su agenda no solo carga con un entrenamiento de fútbol y la vuelta a casa para pasar el resto del día libre, como sucede con los demás integrantes del plantel de Atlético de Madrid. El uruguayo es la imagen del equipo colchonero y, aunque su entrenador no lo incluía en el equipo, de la noche a la mañana suena el teléfono y tiene que hacer un viaje de casi dos días a Suecia.
Forlán se confiesa (segunda parte)
La agenda del delantero de Atlético de Madrid y de la selección uruguaya encontró, en el final de la temporada, una pausa para hablar con El Observador