Las gremiales de productores trabajan en un relevamiento de los daños ocasionados por la granizada del jueves pasado y que afectó a gran parte de los cultivos frutícolas –fundamentalmente manzanas y peras– y vitícolas de Canelones y Montevideo. Se estima que los resultados de este estudio se conocerán en una semana, según informó ayer el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre.
Esta fue la primera medida acordada luego de una reunión donde participaron el ministro Aguerre, el subsecretario Enzo Benech, la presidenta de la Junta Nacional de la Granja (Junagra) Zulma Gabard, el presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura (Inavi) José Lez, el intendente de Canelones Marcos Carámbula y representantes de los productores granjeros.
Aguerre señaló que antes de tomar decisiones respecto a las medidas de asistencia se debe saber exactamente cuántas fueron las pérdidas y en qué medida fue perjudicado cada granjero. Explicó que la asistencia será diferenciada dependiendo del porcentaje de pérdidas. También señaló que algunos de estos productores tenían seguros (el 25% del área granjera está asegurada) y otros no, y que la ayuda será diferente dependiendo de cada caso.
Llamó a la honestidad y responsabilidad social en el momento de informar sobre las pérdidas, ya que las ayudas saldrán de recursos públicos.
Aguerre remarcó la importancia de mantener la calma para “no perder la brújula”, y subrayó la importancia que tiene para el país que los productores se mantengan en la actividad.
En la conferencia también se informó que solo el Inavi recibió más de 300 denuncias de productores vitivinícolas afectados, y se piensa que solo en este rubro totalizan unos 400.
El intendente Carámbula no descartó implementar exoneraciones fiscales a los productores afectados, pero aclaró que esto se decidirá en el marco de las demás ayudas.
En cuanto al abastecimiento de estas frutas a nivel local, el gobierno mantiene habilitada la exportación, como siempre que hay escasez, problemas de calidad o de precios altos.