19 de junio 2024
Dólar
Compra 38,30 Venta 40,50
26 de marzo 2023 - 5:00hs

En Palmitas, una localidad sorianense de 3.000 habitantes, una acción solidaria de un grupo de vecinos se transformó en un centro de equinoterapia en el que se atienden 42 pacientes desde tres a 93 años, y que funciona con caballos donados y rescatados.

En el kilómetro 239 de la ruta 2, se inauguró en 2019 el centro Ilusiones a caballo, que comenzó sus actividades con algunos equinos donados por una empresa y se fue agrandando con préstamos y donaciones de caballos de productores de la zona y también con animales brindados por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), que fueron rescatados o incautados.

Cuando algunos vecinos de Palmitas se reunieron con la idea de formar un centro de este tipo, en 2017, el club de Leones apoyó la iniciativa y se formó una comisión de fomento a la equinoterapia, que luego, años después, se tradujo en el centro.

Más noticias

Años después la asociación logró tener su lugar, en el predio del parque Arturo Cobhan, propiedad del club, y contar con un equipo disciplinario conformado por una equinoterapeuta, psicomotricista, médicos y fisioterapeutas.

Gentileza Ilusiones a caballo En Ilusiones a caballo se atienden pacientes de diversas edades, con terapias diferentes.

Niños, jóvenes, adultos y adultos mayores van dos veces por semana al centro para realizar las terapias.

Cada terapia se diseña a medida, dependiendo del diagnóstico del paciente, su edad y necesidades. Cada plan es anual y durante ese tiempo el paciente, junto al grupo de terapeutas, elige al caballo más ideal, aunque luego el animal se puede cambiar. Algunos trabajan en el piso y otros montan.

En el centro se realizan diversos beneficios y acciones solidarias, además, vecinos y empresas del medio rural, así como clubes y diferentes instituciones apoyan mucho las acciones, explicaron representantes de Ilusiones a caballo.

Este año, por primera vez, la asociación estuvo presente en la Expoactiva Nacional, invitada por la Asociación Rural de Soriano (ARS).

Ahora, por ejemplo, el centro está realizando una rifa, que se sorteará en junio, para poder recaudar dinero y techar el picadero, potrero en el que los pacientes trabajan con los caballos y que durante jornadas lluviosas no se puede usar.

Para poder acceder a la rifa, cuyo premio mayor es un auto 0km, está a disposición el contacto de la presidente de Ilusiones a caballo, Alejandra Nuez: 099 092 462

Caballos mayores

La mayoría de los pacientes son de Palmitas, aunque hay algunos que viajan desde las localidades de Egaña y Risso. Y el centro está abierto a tener nuevas inscripciones de esas zonas.

Algunos de los pacientes que van a Ilusiones a caballos son adultos mayores que viven en el Hogar de Ancianos de Palmitas, y que realizan una terapia social en la que interactúan con los caballos, los cepillan, acarician y algunos ensillan.

“El solo tocar a los caballos produce un acercamiento y beneficios que quizás cuando nosotros éramos chicos no conocíamos”, contó a El Observador Nuez, quien recordó que de niña, iba a caballo a la escuela.

Todos los caballos son mayores, algunos tienen más de 18 años, y todos tienen nombre. Algunos de ellos son Café, Chocolate, Bolita o La Pinta.

Cuando llegan al centro, los equinos son entrenados por los integrantes del centro durante varios meses. Es importante este entrenamiento y relacionamiento para conocer al animal antes de que comience a trabajar con un paciente, dado que no todos son igual de mansos.

Gentileza Ilusiones a caballo Los caballos son animales empáticos, destacaron desde el centro.

Algunos pacientes no tienen la capacidad de hablar y otros pueden tener reacciones impulsivas, como sonidos que para los caballos pueden ser abrumadores, por eso es importante conocer a los animales y saber cómo reaccionan ante ciertos movimientos o sonidos que los pueden asustar.

Uno de los caballos del centro, apenas llegó al predio entraba al picadero y se asustaba, porque no tenía confianza y no conocía el lugar, por eso los miembros de la asociación comenzaron a dejar la puerta del picadero abierto, para darle al equino la sensación de que no estaba encerrado. Darle libertad le permitió tener confianza y hoy en día ese animal trabaja con monta doble, es decir, el instructor y el paciente trabajan encima del equino a la vez.

Eso fue fundamental porque no se puede trabajar con un animal que desconfíe de quien lo lleva.

Beneficios de los caballos

Verónica Michelena, equinoterapeuta del centro, explicó que la terapia con caballos tiene diversos beneficios y que se basa en tres pilares: la temperatura del animal, el patrón de marcha y el factor social.

Los caballos tienen una temperatura mayor a la de los humanos, por eso el contacto con su cuerpo ayuda a la distención muscular, a las articulaciones, a la calma de la conducta y a la concentración, comentó.

Además, los equinos tienen un patrón de marcha similar a la de los humanos, y eso, a nivel neuronal, contribuye a la marcha de quienes tienen trastornos de equilibrio, coordinación, trastornos específicos de la marcha, patologías neurológicas o neurodegenerativas, como por ejemplo el parkinson.

El factor social y de vínculo también es importante, indicó Michelena. Si bien el caballo es un animal de gran tamaño, que “en general impone cierto respeto”, es un animal muy sensible y empático, capaz de detectar lo que sienten los pacientes, por eso, al generar un vínculo, el animal se vuelve muy dócil.

En la equinoterapia se trabaja la conducta, por ejemplo con el trote del caballo y un paso más o menos rápido se puede trabajar la adecuación a las normas. “El caballo impone disciplina desde su lugar”, comentó la terapeuta.

No todas las terapias se realizan con monta. Un ejemplo es cuando el paciente presenta cierta dificultad de aprendizaje, como de lectura o escritura, en ese caso se trabajan contenidos, como por ejemplo cuentos o palabras relacionadas al animal, a veces se trabaja en el aula multidisciplinaria del centro y otras sobre el equino.

Los trabajos comienzan primero a distancia, para entrar en confianza con los animales, luego el paciente se va acercando hasta trabajar en contacto directo con la piel del animal. Además, al inicio, se trabaja a la par de un caballo que ya esté más entrenado.

Los instructores y pacientes trabajan con un freno partido, llamado brión, que les permite tener mandos diferentes tanto del lado izquierdo como del derecho, detalló.

Ilusiones a caballo, un centro que nació de una iniciativa vecinal, tiene en sus bases la solidaridad, por eso todas las clases son gratuitas.

Temas:

Equinoterapia Caballos Equinocultura Palmitas Expoactiva Nacional 2023

Seguí leyendo

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos