Un kilómetro, una inversión, otro kilómetro, otra inversión. Ese es el panorama que puede observar cualquier persona que recorra las rutas de San José, porque las tierras maragatas se han convertido en un destino “estrella” a la hora de captar inversiones. Los fondos provienen de diversos países, entre ellos Brasil, dado que desde hace algunos años Uruguay es un país muy atractivo para los empresarios de ese origen.
Justamente esta comprobación fue la que llevó a la empresa brasileña Incoplast Embalajes
–antes Jardorán– a construir una segunda planta de producción de polietileno en Villa Rodríguez al lado de una primera ( que edificó en el 2009) en el kilómetro 69 de la Ruta 11.
“Nos podíamos ir a otro departamento, y estudiamos esa posibilidad, pero San José nos brinda muchas ventajas. Por eso decidimos quedarnos y construir la segunda planta”, dijo en español y con marcado acento portugués, el asesor de la presidencia de Incoplast, Marco San Román.
El ejecutivo reveló a Café & Negocios que la empresa dejó el nombre Jardorán –como se llama la matriz en Brasil y como se la conoció en Uruguay en primera instancia– y pasó a llamarse Incoplast Embalajes, dado que se constituyó hace unos meses como una empresa uruguaya de capitales brasileños.
La segunda planta quedará lista a fines de setiembre y estará operativa antes de fin de año. Posee una superficie de unos 4.500 metros cuadrados y demandó una inversión de US$ 20 millones.
Paralelamente, Incoplast está trabajando en la ampliación de su primera planta en Villa Rodríguez, que tendrá una expansión edilicia de unos 3.500 metros cuadrados. La obra estará pronta en el segundo semestre de 2012.
Calidad y exportación
Incoplast ya adquirió las maquinarias que tendrá en su segunda planta, pero aún no resolvió qué tipos de embalajes va a fabricar. Hasta el momento, en su primera planta en Villa Rodríguez, produce film de polietileno que se utiliza para hacer envases y bolsas, entre otras cosas.
San Román advirtió que, al tratarse de maquinaria más moderna, “permite hacer distintos tipos de embalajes; por eso aún estamos estudiando cuáles son más rentables”. No obstante, adelantó que la capacidad de producción de la planta es de 400 toneladas por mes. La empresa prevé contratar 50 operarios en octubre y culminar el año con unos 80 empleados.
En cuanto a la ampliación de la primera fábrica, San Román aclaró que este cambio no busca aumentar el volumen de producción sino mejorar su calidad.
“Queremos mejorar el valor agregado de las mercaderías, y tener más espacio para un mejor almacenamiento y una efectiva logística”, explicó el ejecutivo. Agregó que también se busca “optimizar las condiciones de trabajo de los empleados”.
Actualmente esta fábrica produce unas 1.200 toneladas de film de polietileno por mes y tiene unos 150 empleados.
Si bien en Uruguay Incoplast cuenta con algunos clientes importantes como Saman, Bimbo, Coca Cola e Isusa, el porcentaje de producción que destina al mercado interno es mínimo. Su fuerte es la exportación a otros países de Latinoamérica.
El principal comprador de polietileno de Incoplast es Brasil –de donde la empresa es originaria– y continúan Ecuador, Argentina, Chile, Bolivia y Paraguay, entre otros. Con la nueva ampliación, la empresa busca reforzar estos mercados y ganar otros, pero siempre en Latinoamérica.
“El mercado estadounidense y europeo puede ser algo interesante en el futuro, pero hoy estamos concentrados en la región”, explicó el ejecutivo.
Uruguay conquista
Para San Román, Uruguay es un lugar atractivo para invertir. Dijo que el país no solo “conquista” empresarios brasileños sino inversores de todo el mundo que buscan un país serio y rentable para invertir.
“Europa y Estados Unidos están complicados; entonces hay que producir en Sudamérica y vender a Latinoamérica, porque es el continente que hoy realmente está creciendo”, analizó.
Añadió que no solo crece en producción sino en consumo, “que es lo que realmente importa a todas las personas”.