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Inmigrantes en París viven y trabajan en barrios multiculturales

Antropólogo estadounidense investigó el impacto de la migración en Europa y la actitud de sus ciudadanos frente a los extranjeros

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14 de enero de 2018 a las 05:00

Por Fabiana Culshaw, especial para El Observador

La xenofobia y discriminación aumentaron en Francia, en línea con el incremento en la llegada de inmigrantes provenientes de Argelia, Marruecos y del África Subsahariana, entre otros territorios. La guerra civil en Siria y los conflictos en Sudán y Libia también sumaron otros flujos migratorios.

Los avances de las medidas contra la intolerancia antimusulmana y el racismo fueron opacados en los últimos tiempos por atentados terroristas que encendieron la indignación popular.

Dos de los que más impacto provocaron en Francia fueron –en 2015– los ataques contra el semanario satírico Charlie Hebdo y en el suburbio de Saint-Denis, en el teatro Bataclan y el restaurante Le Petit Cambodge, ambos atribuidos al Estado Islámico y que se saldaron con más de un centenar de muertos y centenares de heridos.

Como consecuencia, no son pocos los franceses que consideran que dichos episodios guardan relación de alguna forma con la política de acogida de inmigrantes.

Precisamente, sobre la situación actual de la inmigración en Francia y sobre cómo los migrantes son vistos tanto en ese país como en el resto de Europa, El Observador habló con el antropólogo y profesor universitario Michael Ennis-McMillan.

El académico desarrolló el año pasado una investigación al respecto en París. A continuación, una síntesis de la entrevista.

¿En qué consistió su trabajo en varios barrios de París?
Tengo mucho interés en lo que está pasando con los inmigrantes. Hubo gran cantidad de reportes negativos sobre la oposición de los franceses a los inmigrantes y refugiados, pero también he visto el trabajo de organizaciones que los apoyan.

En tal sentido, adelanté una investigación sobre la posición de los franceses ante ellos, tratando de encontrar los aspectos positivos de esa relación social.


Usted dice que muchos franceses dan la bienvenida a los inmigrantes, pero no fue así en los últimos años.

El número de inmigrantes en Europa, en especial provenientes de África y Medio Oriente, se incrementó drásticamente desde hace dos años. Esto despertó sentimientos encontrados.

En algunas regiones de Francia hay personas que están en contra de la inmigración, pero también existe gente que piensa que quienes escaparon de guerras o sufrieron abusos deben contar con asistencia.

Por ejemplo, en París se desarrolló una gran red de voluntarios que ofrecen programas de ayuda, alimentación, refugios, viviendas y donaciones de ropa.

¿Qué características tiene el distrito parisino en el que desarrolló su investigación?
El 18th Arrondisement es un barrio con mucha diversidad cultural. A esa zona llegaron inmigrantes por más de 100 años, entre otras razones por su proximidad con la estación de trenes.

Cuando los nuevos inmigrantes llegan encuentran conexiones y grupos con sus mismos o similares antecedentes culturales.

Por ejemplo, los iraquíes hablan árabe con residentes argelinos que son franceses de tercera generación.

¿Dónde trabajan usualmente esos inmigrantes?
Algunos son ingenieros, enfermeras, médicos, profesores, y otros no tienen casi ninguna educación formal.

En el 18th. Arrondisement hay un mercado con productos africanos y otro de textiles y fábricas de ropa, donde trabajan cerca de sus casas.

También se han desarrollado proyectos de vivienda y tecnología.

¿Los inmigrantes se integran a la sociedad o prefieren vivir en zonas multiculturales?
Generalmente en los barrios multiculturales reciben más apoyo. Allí los inmigrantes mantienen su lengua y muchas de las costumbres de sus países de origen.

Además, conviven con gente de otras partes de África, Medio Oriente, Vietnam o China, por ejemplo.

Con los años, las diferentes culturas se han ido mezclando. A veces, la integración a la sociedad no es fácil y, sobre todo cuando no tienen mayores recursos, se sienten más protegidos en estos barrios.

¿Hasta que punto los inmigrantes son considerados una amenaza por los franceses para obtener un empleo?
No necesariamente compiten por los trabajos, pero sí representan una carga mayor para los servicios sociales.

Estos deben ser compartidos entre los desempleados y también por los inmigrantes.

¿Qué sentimientos prevalecen en los barrios donde ocurrieron ataques terroristas?
Algunas personas siguen asustadas o enojadas, y otras se han activado como voluntarios para ayudar, como profesores que participan en talleres para incrementar la integración cultural.

Francia está desarrollando su propio sentido de multiculturalismo. Muchas personas que llegan, en este caso a París, se convierten en franceses-africanos o musulmanes-franceses, y tienen un sentido de identidad dual. Es una realidad que está evolucionando.

¿Cómo analiza la situación de otros países europeos en relación con la inmigración?
En algunos países de la Unión Europea existe el cuestionamiento de por qué tienen la obligación de ayudar a los inmigrantes.

En Gran Bretaña muchos votantes pensaron que pronunciándose a favor del brexit encontrarían una solución al asunto de la inmigración.

Por su parte, Polonia y Hungría rechazan acoger a los refugiados.

A su vez, Alemania y Francia están recibiendo mayor cantidad de refugiados, lo que ocasiona tensiones internas.

También vemos que los candidatos conservadores y de derecha ganaron una mayor bancada en el parlamento de Austria, situación que se repite en Alemania y Francia. Esos grupos apoyan una política restrictiva en torno a los inmigrantes.

Vivimos en un gran debate sobre si quienes ingresan a Europa son refugiados o inmigrantes.
Si se los ve como refugiados, se reconoce más que sus derechos humanos deben estar protegidos.

Si se los ve como inmigrantes económicos, muchos adoptan una visión restrictiva y hablan de la necesidad de proteger las economías.

PERFIL

Michael Ennis-McMillan

Es PhD en Antropología, egresado de la Universidad de Michigan, EEUU.

Desde 2004 es profesor asociado de Antropología en Skidmore College en Nueva York.

A partir de 1993 realiza investigaciones sobre aspectos culturales y políticos de las comunidades mexicanas en la frontera con Estados Unidos, donde vivió algunos años.

Desde 2016 también investiga la situación de los inmigrantes en Europa.

Se especializa en antropología de la inmigración.

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