El objetivo es conseguir que el precio de las gasolinas baje "alrededor de ocho dólares" el barril respecto a los niveles actuales para la región, según los cálculos del secretario de Energía mexicano, Fernando Canales, cuyo país está dispuesto a suministrar dos terceras partes del crudo.
La planta refinadora será construida en Puerto Quetzal, Guatemala, o Puerto Armuelles, Panamá, según decidan los inversores, de acuerdo al borrador.
México, con 3,4 millones de barriles diarios de producción, quiere que sus vecinos del sur participen en un esquema de asociación privado y público, por el que colectivamente aportarían 360.000 barriles de crudo diarios, para procesar los más de 69.000 barriles de combustibles que diariamente necesita la región.
El Programa de Integración Regional Mesoamericana (PIEM) que se prevé sea adoptado el sábado fue lanzado inicialmente en una cumbre celebrada el pasado mes de diciembre en Cancún (este de México).
La cumbre energética, cuya inauguración está prevista para la noche de este viernes en La Romana (a unos 110 km al este de Santo Domingo), cuenta con la participación de los jefes de Estado de Belice, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y República Dominicana.
Además del proyecto de refinería, el PIEM pretende promover el uso de energías alternativas, el ahorro y la homologación de normas de venta y distribución de los recursos de la región, empezando por las gasolinerías.
(AFP)