Las autoridades italianas ordenaron hoy el desembarco en Lampedusa de los 27 menores no acompañados que están entre los 134 rescatados a bordo del barco "Open Arms", a solicitud del primer ministro, Giuseppe Conte, y pese a las reticencias del titular del Interior, Matteo Salvini.
Conte había enviado por segunda vez una carta a Salvini urgiéndole a permitir desembarcar inmediatamente a los menores, a lo que el líder de la Liga Norte respondió que tomaba nota, y que a pesar de no estar de acuerdo, "como otro ejemplo de colaboración leal, tomaré medidas para que no haya obstáculos a que se ejecute esta orden". Pero Salvini reitera que su posición respecto al Open Arms no ha cambiado y denuncia que "mientras Madrid no mueve un músculo, las presiones se multiplican sobre Italia".
Mientras, la Justicia italiana ha ordenado una inspección médica en el "Open Arms" para constatar las condiciones higiénico-sanitarias en que se encuentran los 134 migrantes a bordo después de más de dos semanas hacinados en cubierta. La orden fue dada hoy por la Fiscalía de la ciudad de Agrigento (Sicilia), que desde ayer investiga por un presunto delito de secuestro de personas y los médicos encargados verificarán especialmente el estado de los menores.
El barco se encuentra fondeado junto a las costas de Lampedusa desde hace dos días sin que se haya autorizado el desembarco de los migrantes, mientras la tripulación denuncia el deterioro de la situación a bordo. El fundador de Open Arms, Oscar Camps, lanzó hoy un llamamiento desesperado para que Italia permita desembarcar a los migrantes, al no poder garantizar su seguridad y ante el temor de que se produzca un motín, y dijo que tanto los rescatados como la tripulación están "secuestrados".
Camps apeló al presidente del Gobierno español en funciones, Pedro Sánchez, para que "proteja los derechos de los ciudadanos españoles que tienen a su cargo la seguridad de las personas en un buque con pabellón español que está secuestrado en aguas italianas".
EFE