Áxel Kicillof es el hombre nuevo de Cristina Fernández de Kirchner. La prensa argentina y española repite su apellido en portadas desde que la presidenta lo designó como uno de los dos interventores de YPF. En la fotografía que registró el emblemático momento en que el Estado recuperó la dirección de la petrolera, Kicillof aparece en el centro, junto a Julio de Vido, ministro de Planificación. De ese centro mediático no se ha movido en los últimos días. En la noche del martes defendió durante más de dos horas la estatización de la petrolera en el Congreso. Los medios españoles lo consideran “el cerebro de la expropiación de YPF”.
Boudou estudió en el Centro de Estudios Macroeconómicos de Argentina, cuna del neoliberalismo que gobernó en Argentina en la década de 1990 y al que el kirchnerismo reprocha todos los males. Mientras que el vicepresidente cae en desgracia y no encuentra aliados dentro del gobierno que pongan las manos en el fuego por él y justifica en la prensa y los juzgados su inocencia por el caso Ciccone, Kicillof aumenta su poder político y mediático. El economista integra la izquierda académica, cuenta con el respaldo de La Cámpora, motor de la militancia cristinista, y fue el encargado de decirles a los españoles de Repsol: “No vamos a pagarles lo que dicen”. (El Observador basado en medios internacionales).
Lo dijo
“No vamos a pagarles lo que dicen”
Áxel Kicillof, viceministro de economía de argentina en referencia a Repsol
“Áxel Kicillof: atractivo, padrazo, empollón y cerebro de la expropiación de YPF”
Revista Vanity Fair