El boxeador ucraniano Vitali Klitschko retuvo el sábado su cinturón de los pesos pesados del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) al derrotar por puntos al británico Dereck Chisora en Munich.
Klitschko cuenta con una particularidad: jamás cayó a la lona y nunca le hicieron una cuenta de protección.
Cuando perdió se retiró por lesión.
La primera vez fue en el 1º de abril de 2000 ante Chris Byrd cuando se lastimó un ojo, lo que le impidió seguir.
En 2003 abandonó el ring ante el británico Lennox Lewis por una lesión en el hombro.
Fue esa la primera vez que tentó el cetro del CMB. Tuvo que esperar un año para lograrlo y cuando lo hizo lo defendió una sola vez para luego retirarse. Estuvo tres años afuera de los cuadriláteros y decidió volver en 2007 para seguir defendiendo su cetro a partir de 2008.
Cosa de hermanos
Vitali es hermano mayor de Vladimir, de 35 años, quien posee los títulos de los pesos pesados de las otras principales asociaciones boxísticas: la Federación Internacional, la Organización Mundial, la Organización Internacional y la Asociación Mundial.
Nunca antes dos hermanos habían compartido títulos en la categoría.
Sin embargo, es difícil también encontrar en la historia de este deporte que la categoría reina no sea dominada por estadounidenses.
Los tiempos de los Klistchko son antagónicos con lo que acontecía en la década de 1970 cuando Muhammad Alí, Joe Frazier y George Foreman protagonizaron la época dorada del boxeo.
Mike Tyson supo ser en la década de 1980 un fenómeno taquillero que llenaba estadios y engordaba las bolsas de premios.
Los Larry Holmes, Leon Spinks –transición entre Alí y Tyson– o los históricos Floyd Patterson, Rocky Marciano o Joe Louis no tienen punto de comparación que lo que hoy generan los Klitschko: algo muy parecido a la indiferencia.
Pero que le quiten lo bailado al Doctor Ironfist (manos de hierro) como lo apodan en los cuadrilateros. Porque es graduado en Ciencias del Deporte y por su poderosa pegada. Chisora calentó la previa dándole una cachetada al ucraniano en el pesaje.
Dereck Chisora abofeteó a Klitschko en el pesaje y recibió una multa de US$ 50.000. Tras la pelea se agarró a las trompadas con David Haye y fue a parar a la cárcel.
Klitschko no repelió la agresión y se dedicó a contestarle en el ring. Chisora desplegó un boxeo exuberante y derrochador frente al estilo minimalista y quirúrgico de Klitschko. Había anunciado un KO para el octavo asalto. No pasó nada. En el noveno asalto Klitschko empezó a pasar a la ofensiva y conectó varios golpes plenos en el rostro de Chisora. Y así el título volvió a quedar en sus manos.