El escolta Kobe Bryant, de Los Angeles Lakers, dejó el calor de California para volver por cuarta vez al juzgado de Eagle, en las montañas de Colorado, donde tuvo que encontrarse de nuevo con los padres de la joven de 19 años que lo acusaron de supuesta violación.
La sesión comenzó con el rechazo por parte del juez Terry Ruckriegle de la moción de la fiscalía que pedía se investigase las filtraciones a la prensa de documentos que están sellados al público. Ruckriegle consideró que entrar en la investigación era una perdida de tiempo que no iba a favorecer el desarrollo del juicio.
Tanto la defensa como la fiscalía han presentado 16 mociones relacionadas con la posible evidencia que pueda ser utilizada en el juicio y sobre las que el juez Ruckriegle espera trabajar y dar respuesta.
Sin embargo el gran centro de atención de la jornada será la discusión de la moción de la defensa sobre el historial médico de la joven, que está prevista para esta tarde y se hará a puerta cerrada.
El interés entre el público por la audiencia ha sido mínimo y en los pasillos del juzgado la mayoría de los presentes eran testigos, unos 20 de acuerdo a la oficina del aguacil del condado de Eagle, que han sido llamados por ambas partes.
Ninguno de ellos hizo declaraciones a los periodistas y se limitaron a seguir en silencio todo lo que sucedía en la sesión de la mañana, donde las emociones más grandes se vivieron en las sesiones privadas a las que no tuvo acceso la prensa.
La defensa, encabezada por la abogada Pamela Mckey, han insistido en sus mociones en pedir al juez que la clave de la defensa de su cliente está en tener acceso al historial médico de la joven, a la que han presentado como una persona con problemas emocionales que inclusive quiso quitarse dos veces la vida.
Bryant, de 25 años, admitió que el pasado 30 de junio mantuvo relaciones sexuales intimas con la joven en el hotel del área de Vail (Colorado), donde se encontraba para tratamiento médico, pero dijo que fue de mutuo acuerdo.
Si Bryant si es encontrado culpable podría ser condenado de cuatro años de cárcel a cadena perpetua o 20 años de libertad condicional. Bryant se encuentra en libertad condicional bajo el pago de una fianza de 25.000 dólares y ha jugado normalmente con los Lakers, que son los líderes en la División del Pacífico.
(EFE)