El broker uruguayo Daniel Castiglioni alertó ayer que los operadores del mercado cárnico de China “esperan novedades” de una posible apertura del gigante asiático para la carne bovina de Brasil.
La noticia implica una doble amenaza para la carne uruguaya. Por un lado, los importadores chinos “no quieren comprar (carne uruguaya) y que aparezca luego Brasil con menores precios”. Por otro, si la carne brasileña ingresa al mercado chino seguro que lo hará a precios más bajos.
En diálogo con el programa Tiempo de cambio, de radio Rural, Castiglioni dijo –desde China– que “me han comentado que inmediatamente que abra Brasil, la prioridad de las empresas chinas será comprar carne brasileña para poder ganar producto y mercado rápidamente en la carne de ese origen”.
Castiglioni reconoció que la carne brasileña ya está ingresando “por la puerta de atrás”, es decir, por Hong Kong. El broker uruguayo reconoció que un corte popular como el garrón, que Uruguay lo vende a US$ 5.000 la tonelada, en el caso de Brasil lo cotiza a US$ 3.800 la tonelada. Aunque aclaró que a los US$ 3.800 hay que agregarle “un costo por hacerle el trabajo del ingreso a China”.
Por último, respecto a Brasil, el broker aclaró que, si bien se espera que China abra el mes próximo el mercado a Brasil, “hay que esperar porque lo dicen todos los años y no pasa nada”.
China es el principal destino de la carne vacuna uruguaya. Al 11 de abril pasado compró 36.067 toneladas –peso canal– por un total de US$ 110,56 millones, según datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC). Le siguen EEUU, con 24.370 toneladas y la Unión Europea, con 14.623 toneladas.
La gran incógnita para el flujo comercial con China es que, “luego de una muy buena actividad hasta marzo pasado, a partir de ahora se nota una cautela a la hora de comprar la carne”, dijo Castiglioni, y agregó que es “debido a proyecciones de futuro” que ponen en duda “que el consumo local acompañe los precios de Uruguay”.
La frase
“El chino de la calle es bastante pesimista en la actualidad porque la economía viene creciendo menos y ello repercute en el consumo”, dijo Daniel Castiglioni.