Por estas horas los fanáticos del fútbol en Florida se sienten ultrajados. La ilusión de que El Tanque Sisley llevara a Nacional al pueblo en el partido del domingo, por la tercera fecha del Clausura, se dio de bruces con la realidad cuando el presidente de la institución, Freddy Varela, anunció que había llegado a un acuerdo con los tricolores para jugar en el Estadio Centenario, a cambio de que le aseguran un pago equivalente a 10 mil entradas a $ 320 cada una, lo que le permite a la institución fusionada asegurarse US$ 140 mil.
La discriminación al interior
El pueblo de Florida está que arde porque Nacional no va a la Piedra Alta, una muestra más de la relación de “use y tire” que maneja la capital