La frase "presunto ataque químico en Siria" invadió las noticias alrededor del mundo el martes. La denuncia de que la masacre ocurrida en el área cercana a un hospital en la ciudad siria de Jan Sheijun (noroeste) fue con el uso de gas sarín vinieron en un principio de la Organización Siria para los Derechos Humanos. A pesar de las acusaciones, el gobierno sirio, comandado por Al Asad se desligó de los hechos.
Sin embargo, evidencia médica en las víctimas muestra síntomas que responden a la exposición severa a gas que afecta el sistema nervioso (conocido como gas sarín o gas nervioso).
Advertencia: los siguientes videos pueden herir su sensibilidad.
More images and videos to show the scale of the chemical attack in rebel-controlled Khan Shaikhoun city in Idleb (North Syria)
Posted by Qasioun News Agency on martes, 4 de abril de 2017
Activistas compartieron varios videos en redes sociales, en los que se ve a las personas jadeando y con serias dificultades para respirar.
A diferencia de los ataques de cloro, que se están haciendo frecuentes en el norte Siria, lo ocurrido el martes tuvo más de 70 víctimas, entre ellas 20 niños. Además, trabajadores médicos y testigos narraron que esta vez vieron a la gente derrumbarse al aire libre.
En los videos también se ve que algunas personas no podían moverse y permanecían en el piso mientras los trabajadores de rescate arrancaban su ropa los lavaban.
#الدفاع_المدني_السوري_إدلب#قطاع_خان_شيخون || 4-4-2017اكثر من 300 مصاب و 50 شهيد اختناقا و اصابة فرق الدفاع المدني بعد غارة جوية بالغازات السامة استهدفت منازل المدنيين في مدينة خان شيخون .رابط اليوتيوب || https://youtu.be/UX6Jk5GVSZ8
Posted by Civil Defense Idlib الدفاع المدني سوريا-محافظة ادلب on martes, 4 de abril de 2017
Otros síntomas que suelen evidenciar la exposición a agentes nerviosos es la reducción de las pupilas a un punto o que salga espuma por la boca. Ambos fueron encontrados por los médicos que atendieron a las víctimas.
Este ataque parece ser el ataque químico más mortífero en Siria desde agosto de 2013, cuando más de 1.000 personas murieron en los suburbios de Damasco por el sarín, que desde ese momento el gobierno de Bashar Al Asad prohibió y se comprometió a dejar de usar. Según las autoridades sirias, los insurgentes y los combatientes del Estado islámico sí utilizan armas químicas para llevar a cabo sus ataques.