16 de mayo 2024
Dólar
Compra 37,60 Venta 40,00
26 de agosto 2022 - 13:54hs

Michael Klein trabajó en la industria financiera —específicamente en inversiones de capital privado— durante toda su carrera laboral. Como socio de una empresa en el rubro, le surgió la oportunidad de trasladarse de Fráncfort del Meno (Alemania) a Nueva York (Estados Unidos). La tomó y se mudó junto con su familia a la gran manzana, siempre pensando en aprovechar la próxima oportunidad que se presentara, que resultó ser en Uruguay.

Según contó a Café & Negocios, su familia está acostumbrada a vacacionar en distintos países del mundo, y en uno de los tantos viajes que hicieron llegaron a Uruguay. Conocieron el país en 2011, y desde entonces se sintieron atraídos por la cultura pero más que nada por el entorno, específicamente por la combinación de campo y playa.

Además, durante su estadía en el país, la familia encontró un terreno que la enamoró. Tanto es así que, habiendo regresado de las vacaciones, el alemán comenzó la búsqueda del dueño del espacio en la laguna de José Ignacio. Tras dos años, lo encontró y adquirió el terreno con el objetivo de —luego de terminar con sus obligaciones laborales— emigrar a Uruguay.

Más noticias

El proceso se aceleró como consecuencia de la pandemia porque la pareja decidió renunciar a sus respectivos trabajos para mudarse a su terreno de ensueño. Construyeron su casa en José Ignacio y para contribuir a la economía local, también desarrollaron el establecimiento Santa Cruz. 

Un lugar turístico

Santa Cruz comenzó como un club de polo, pero con el paso del tiempo pasó a ser un lugar turístico porque ya cuenta con tres casas para alquilar y se está terminando de construir el restaurante La Sierra. 

Según dijo Klein, hicieron una inversión de varios millones de dólares para desarrollar el establecimiento. No solo por la estructura necesaria para cualquiera de las tres propuestas, sino también porque buscaban que fuera autosuficiente.

“Queremos ser independientes e invertir de buena manera para atraer turistas”, señaló Klein. Además, dijo que Santa Cruz se autoabastece energéticamente y es independiente en el acceso al agua, porque tienen un tajamar. 

También plantaron más de 4.000 árboles para cosechar las frutas que se van a servir en el restaurante. “Queremos producir la comida del restaurante, y este es el comienzo”, sostuvo el alemán. Contó que ya tienen abejas para producir miel, y están pensando en producir aceite de oliva y vino.

En expansión

El establecimiento tiene 10 empleados, y cuenta con clientes tanto del club de polo como de las tres casas. Para fin de año, esperan recibir aún más clientes porque va a estar finalizado el restaurante. 

Además, van a hacer una beach house(casa de playa, en español) que no estaba en los planes iniciales porque el terreno no tenía acceso a la laguna. En medio del desarrollo del proyecto surgió la posibilidad de comprar el espacio del al lado, y lo hicieron para poder incluir esta nueva propuesta: “Vamos a tener actividades acuáticas”, dijo Klein. 

Se preparan para recibir un mayor número de europeos. “Hay un grupo internacional al que realmente le gusta Uruguay”, concluyó Klein.

Café Feliz

La familia Klein -específicamente la esposa de Michael, Verónica Klein- impulsa el programa Color Esperanza. Este se materializa en el establecimiento de la familia a través de Café Feliz, una cafetería dirigida por personas con capacidades diferentes.
“Es importante para nosotros contribuir en ese sentido, porque nos damos cuenta que en el país es poca la oferta de actividades para estas personas”, dijo Klein.
Gentileza Michael Klein Café Feliz
El objetivo de la cafetería es ser un lugar de formación para estas personas, que van a trabajar durante tres días a la semana. Pero también es un espacio donde pueden hacer manualidades y hasta equinoterapia.
“No estamos solamente para los turistas, sino también para la gente local que lo necesita”, finalizó el alemán.
Temas:

Café y Negocios Alemania Europeos en Uruguay Café Feliz

Seguí leyendo

Te Puede Interesar