En su reciente visita a Angola, la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner hizo una presentación a empresarios de ese país en la que prácticamente repasó todos los productos argentinos que pretenden colocar en ese mercado africano.
Muy distendida, la mandataria comenzó a enumerar artículos, desde dulce de leche a una cabra clonada por ella, según expresó.
La lista continuó: pollos, motos, trajes, zapatos, “la vaca campeona” de Argentina, un supermercado, sillones de cuero, “chicles”, batidoras, licuadoras, productos de la feria de “La Salada”, hasta una maquina que “parecía de la Guerra de las Galaxias” y que no pudo entrar al pabellón donde se realizó la exposición.
Además, cuando se olvidaba de algún producto, el secretario de Comercio Interior argentino, Guillermo Moreno, se subía al escenario y le decía lo que luego Fernández comentaba.
Luego, los empresarios directamente le gritaban sus productos y la mandataria los mencionaba, lo que era respondido por aplausos de los presentes.