Los organismos internacionales se quejan de que en Uruguay el encierro de los adolescentes infractores es excesivo. Desde hace años plantean que deben aplicarse con más frecuencia las medidas sustitutivas a la prisión, que van desde asistir a un taller de ajedrez o de pintura, participar de la carrera San Felipe y Santiago de Montevideo, hasta trabajar en una empresa constructora.
La mitad de los menores infractores no cumple con las penas alternativas
Para evitar estas fugas invisibles, el Sirpa prepara una reestructura en el modelo actual