14 de octubre de 2011 20:46 hs

Esa pequeña joya literaria del siglo XX, El Principito, se reinventa en una serie de dibujos animados para la televisión que pronto se estrenará en España y América Latina.

Repleta de “valores humanistas”, según ha dicho Olivier D´Agay, director del legado del escritor y aviador francés Antoine de Saint-Exupéry, El Principito llevó tres años de trabajo para 450 animadores, quienes según los herederos de Saint-Exupéry llevarán a los niños del siglo XXI el mensaje universal de “tolerancia, paz, ecología y amistad”.

Es “un libro mágico, cuyo éxito no se puede explicar”, señaló el sobrino nieto del celebre aviador, quien considera que todo el mundo debería tenerlo en su mesa de luz o bien releerlo cada 10 años, ya que su mensaje nunca se agota.

Más noticias
“Es increíble, es un libro que aporta soluciones, que consuela, que es para adultos y para niños, que tiene un lenguaje muy humano, humanista y poético, incluso filosófico”, subrayó D´Agay, cuya frase favorita de El Principito es “uno es para siempre responsable de lo que domestica”.

Según se adelantó, la versión televisiva no será una adaptación del libro, de hecho, la serie –que utiliza alta definición y formato 3D– se proyecta como una secuela y transcurre en veinticuatro planetas que recorre el Principito junto a su inseparable amigo el Zorro, en su camino de regreso desde la Tierra a su pequeño asteroide B612, donde le espera la Rosa, protegida bajo una campaña de cristal.

El Zorro, que representa la amistad y en cuya boca puso Saint-Exupéry la famosa frase “lo esencial es invisible a los ojos”; la Rosa, que simboliza las relaciones indestructibles; y la Serpiente, que siembra caos e ideas negras allí por donde pasa, son tres de los personajes que saltan del libro a la serie.

Y, por supuesto, el Principito, aunque en la serie se renueva su imagen. Él, según D´Agay, es el reflejo “del niño que nunca dejó de ser” Saint-Exupéry, quien no tuvo hijos y quien, según su sobrino nieto, fue “genial, verdaderamente especial, diferente, visionario, muy inteligente y con talento para todo, para escribir, para el cine, para conquistar a las mujeres. Y tuvo una muerte digna, con su avión y al servicio de sus ideas”.

Desapareció el 31 de julio de 1944 en el mar Mediterráneo, frente a las costas de Marsella, tras ser alcanzado por un avión nazi durante la segunda guerra mundial, Saint-Exupéry escribió El Principito mientras se hospedaba en un hotel en Nueva York, donde se publicó por primera vez el 6 de abril de 1943.

Aunque las aventuras de este héroe en cada planeta en que se detiene se desarrollarán en dos o tres episodios (en total hay 52, de 26 minutos cada uno), Disney Channel los emitirá en España agrupados (a razón de dos o tres), para respetar la unidad de cada capítulo y emitirlo como “una minipelícula”.

En América Latina, por su parte, se verá a partir de las próxima Navidad, pero en otra cadena, en Discovery Channel, según anunció el sobrino nieto de Saint-Exupéry, quien viene de firmar en la Feria de Francfort la publicación de la misma serie en formato de cómic, en el que habrá un álbum por cada planeta.

Vale recordar que en el libro se cuenta la historia de un aviador que se encuentra perdido en el desierto del Sahara, después de haber tenido una avería en su avión. Allí, este personaje encuentra a un pequeño príncipe con el que mantiene una serie de conversaciones, en la que el narrador cuenta su propia visión acerca de la estupidez del hombre y de la sencilla sabiduría que tienen los niños, una sabiduría que la mayoría de las personas pierden cuando crecen y se hacen adultos.

Principito vive en un pequeño planeta, el asteroide B612, en el que hay tres volcanes y una rosa. Este personaje pasa sus días cuidando de su planeta y quitando los árboles baobab que, constantemente, intentan echar raíces allí, algo que el Principito no puede dejar que suceda porque los árboles partirían su planeta en pedazos.

Un día, decide abandonar su planeta y aprovecha una migración de pájaros para emprender su viaje y recorrer el universo, visitando así seis planetas, cada uno de ellos habitado por un personaje: un rey, un vanidoso, un borracho, un hombre de negocios, un farolero y un geógrafo, los cuales, a su manera, demuestran lo vacías que se vuelven las personas cuando se transforman en adultas.

El último personaje que conoce le recomienda viajar a un planeta específico, la Tierra.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos