Con unas pocas palabras, el viejo dirigente blanco Juan Árraga desarticuló, por un instante, la prédica de tolerancia por las opiniones ajenas que Luis Lacalle Pou, se había dedicado a sembrar durante media hora. “¡Hay que sacar cuanto antes a estos tupamaros del gobierno!”, gritó el representante de la antigua y alicaída lista 8.
Lacalle Pou quiere “exorcizar” los demonios de la vieja política
El precandidato blanco advierte que la gente “está podrida” de las peleas